Jesús, sacristán de la Catedral de Alcalá de Henares: «En tu forma de ser, en tu forma de tratar a la gente, ahí es donde evangelizas al Mundo»

Jesús Qué hace un Joven como Tú...

Jesús Collado es un joven de 29 años que vive su fe entre las parroquias de san Pedro Apóstol y de san Francisco de Asís, ambas en Alcalá de Henares. Durante varios años, Jesús se había dedicado a la fontanería hasta que en 2025, providencialmente, se le presentó la oportunidad de comenzar a trabajar como sacristán en la Catedral-Magistral de la ciudad complutense. Tras ponerlo en oración, vio claro que tenía que aceptar el trabajo y ahora lo considera un privilegio.

Como parte de la serie de entrevistas «¿Qué hace un joven como tú en un sitio como este?», donde conocemos la vida de fe de diferentes jóvenes diocesanos, hemos podido conversar con él.  Nos habla de cómo a través del grupo de jóvenes de san Pedro Apóstol al que llegó gracias a un sacerdote, y un retiro Effetá, logró un nuevo impulso en su vida de fe, de la que se había alejado un poco tras su Confirmación en 2018. También nos cuenta cómo trata de evangelizar a través del trato con los feligreses de la Catedral-Magistral y poniendo dulzura en los preparativos de la Eucaristía.

Jesús, ¿qué hace un joven como tú en la Iglesia?

Mi familia es muy creyente, de iglesia de todos los días. Mis raíces vienen de creencia ortodoxa, pero desde pequeño mis padres me han inculcado la fe católica, desde que vine. También he de decir que he tenido la ventaja de que mi madre ha sido catequista, con lo que desde pequeño ha estado dándome una catequesis de vida en la fe cristiana.

¿Qué hago yo en la Iglesia? Pues intentar aportar un granito en lo que pueda, en este caso aquí en la Catedral-Magistral.

¿Cómo es ir a contracorriente en un mundo como este?

Por una parte es un poquito complicado, porque es verdad que en la actualidad que estamos viviendo ahora no estamos muy bien aceptados. Cuesta que nos acepten, pero ahí está la misión de un cristiano: evangelizar en el día a día, a compañeros que a lo mejor no tienen esa creencia…

En tu forma de ser, en tu forma de tratar a la gente, ahí es donde evangelizas al Mundo. Algunas veces cuesta más… a la gente le cuesta a lo mejor aceptarte como eres, pero con la ayuda de Dios todo se puede.

¿Cómo evangelizas tú en tu día a día con tu familia, con tus amigos…?

Pues con mi familia, contando que somos muy creyentes, rezamos juntos el Rosario todos los días, si no es nosotros solos es a través de YouTube, uniéndonos al Rosario de Lourdes. Teniendo ratos de oración, rezando la Liturgia de las Horas juntos, casi siempre Vísperas, que es el único rato que podemos estar juntos…

Y luego con los amigos la suerte es que, como casi todos los amigos son de iglesia, la cosa es mucho más fácil: compartiendo ratos de oración juntos, saliendo por la calle a predicar un poco cuando hay evangelización…

Y con algún amigo que no está muy unido a la Iglesia, intentándole acercar un poco a la oración, al Santísimo, hablar con él, escucharle… Un cristiano tiene que estar receptivo a poder escuchar, entender, ayudar a esa persona, para que también te vea como una persona más cercana.

Sacristía san Pedro Apóstol Alcalá

Tú tienes un trabajo especial: eres sacristán de la Catedral-Magistral. Estás inmerso en el corazón de la Diócesis. ¿Cómo evangelizas con tu trabajo?

Es verdad que el trabajo que tengo es un privilegio, porque es tener los 365 días del año al Señor para mí solo. Por una parte me siento un poquito egoísta, porque le digo: “es que es solamente para mí”.

¿En mi día a día aquí en el trabajo evangelizando? Pues a la persona que viene a pedir alguna Misa, algún servicio parroquial, atenderle con dulzura; preguntarle a los feligreses qué tal están, si llevan algún tiempo sin venir interesarte un poco por ellos, por si han estado malos…; si han estado malos, cómo están ahora… Interesarte por ellos.

Luego, a la hora de preparar las cosas. Es verdad que el sacristán, junto con los sacerdotes, están muy expuestos, muy visibles en una parroquia, en este caso en la Catedral, y muchas veces nuestros gestos, nuestra forma de hablar… La gente nos ve, con lo que tenemos mucho cuidado con los gestos.

Por mi parte, que tengo que preparar la Eucaristía, pues cada detalle lo cuido para que sea un momento especial, porque al final es el momento en el que el Señor se hace presente. Todos los detalles tenerlos muy bien cuidados, para que la gente se sienta cómoda y vea la dulzura… cómo se preparan todas las cosas…

¿Ha habido algún punto de inflexión en tu vida como cristiano?

Pues sí; aunque yo he sido siempre cristiano siempre ha habido algún bache en el camino. Cuando me confirmé en el 2018 tuve una pequeña crisis y me aparté un poquito de la Iglesia. Seguía participando de ella, pero más desganado.

Tuve la suerte de que coincidía varias veces por la calle con don Fermín, párroco de san Pedro Apóstol en la Catedral, y empezó a intentar engancharme al grupo de jóvenes. Y por ahí, con un poco de miedo, empecé a acercarme otra vez a la Iglesia. Cuando empecé a venir al grupo de jóvenes de la Catedral fue el aniversario de la consagración de España al Corazón de Jesús, y se hizo una peregrinación al Cerro de los Ángeles. Y esa fue mi primera unión más cercana, a nivel parroquial, al Señor.

Un tiempo más tarde me ofrecieron la oportunidad de hacer un retiro de Effetá. Y ahí fue como la mecha ya para incendiar todo y ponerlo patas arriba. Ese retiro me vino muy bien para poder terminar de solidificar bien la base. Y desde entonces voy para arriba sin tener muchas recaídas.

¿Cómo se concreta ese «ir para arriba» en tu fe en el día a día?

Aparte de tener todos los días casi media hora de oración con el Señor a solas hasta que abro la Catedral y luego la Eucaristía… por las tardes, que es el tiempo que estoy fuera de la Catedral como tal, los días que hay oración de jóvenes participo de la oración de jóvenes, si puedo. Si no, rezo en mi cuarto o leo algún libro relacionado con algún santo, o meditaciones. Por ejemplo, ahora estoy leyendo las meditaciones de Benedicto XVI. Rezo el Rosario, rezo la Liturgia de las Horas, si no es solo es con la comunidad, si no con mi padre; participo de la oración y la Eucaristía…

Altar san Pedro Alcalá

No es normal ver a un joven siendo sacristán de una catedral. ¿Cómo surge este trabajo?

El trabajo surge porque don Fermín, el párroco, estaba buscando a alguien que pudiese cubrir dos bajas importantes. Antes eran tres sacristanes, uno se dedicaba más a la parte de mantenimiento y la otra sacristana al tema litúrgico. A uno se lo llevaron al Obispado para cubrir otra suplencia, y la compañera se jubilaba, y el párroco quería cubrir esos puestos. Y como me conocía, porque yo antes de ser sacristán era fontanero, la maña se me daba bien. Y me lo propuso hace un año para Semana Santa. Me propuso la opción de trabajar aquí en la Catedral como sacristán.

La decisión por una parte fue rápida, porque trabajar para el Señor no está pagado; es un trabajo que no puedes rechazar. Pero luego, por otra parte, tenía un poco de inseguridad porque tenía un trabajo fijo y el decir que no a ese trabajo para coger otro me sabía un poco mal. Era abandonar un sitio para irme a otro, aunque las condiciones eran mucho mejores en la Catedral.

Después de unos meses de meditación, reflexión… llevarlo al Santísimo para que me diese la sabiduría de saber exactamente cómo gestionar esa situación, tomé la decisión de aceptar este puesto de trabajo y hasta el día de hoy aquí seguimos.

Tú, como Jesús ¿qué necesitas de la diócesis de Alcalá de Henares?

Más tiempo de oración. Más tiempo para rezar no tan solo; algo más grupal. Es verdad que con los años que tengo es una forma de grupo que está un poquito difícil. Pero a lo mejor tener un grupo dentro de esa edad para poder tener ese rato con el Señor. No estar tan dispersos.

Una canción que estés escuchando últimamente que te acerque a Dios

(Tú) El Único Rey

Un libro que recomiendes para conocer más la fe

El peregrino de Loyola

Un santo o beato que sea un referente para ti

San Juan Pablo II y San Carlo Acutis

Termina la frase:

Los jóvenes son… el futuro de la Iglesia.

Los jóvenes esperan… a Jesucristo.

La fe de los jóvenes… es la llama de la Iglesia.

El mejor lugar para rezar en la diócesis de Alcalá es… delante del Santísimo… Por ejemplo, en la capilla de las Santas Formas.

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