Un grupo de la Diócesis de Alcalá de Henares evangelizará en Ecuador comunidades nunca antes visitadas

obispo alcalá de henares envío misionero 2026

­Como cada año, el viaje misionero con destino a Ecuador que organiza la Delegación de Misiones de la Diócesis de Alcalá de Henares ha comenzado con la ceremonia de «envío misionero». El acto tuvo lugar dentro de la Santa Misa que presidió nuestro obispo, Mons. D. Antonio Prieto, a las 12:30 horas del 26 de julio de 2026, en la Catedral de los Santos Niños Justo y Pastor.

El acto es, en sí mismo muy sencillo, pero enormemente significativo. La hermana Beatriz Liaño, secretaria de la Delegación de Misiones, explica: «Los jóvenes que participan en esta experiencia misionera reciben una formación previa al comienzo del viaje que les va preparando a todos los niveles: desde el nivel más práctico (prevención de enfermedades tropicales, seguridad, costumbres ecuatorianas…) hasta la finalidad evangelizadora del viaje. Sin embargo, la Misa de envío es siempre un momento muy significativo. Lo saben ya, pero en ese momento, adquieren una conciencia especial de ser enviados por la Iglesia a una misión de evangelización».

envío misionero ecuador 2026

Misioneros de la Diócesis de Alcalá en comunidades nunca antes evangelizadas

Este año, el grupo lo componen quince jóvenes y cinco consagrados. Además de colaborar en proyectos para el desarrollo humano y espiritual de niños y jóvenes en los barrios de invasión de Guayaquil y otros sectores muy pobres de la región de Manabí, el viaje cuenta con una experiencia que les va a pedir un poco más de generosidad: durante cinco días el grupo entrará en la Selva del Puyo, en la Amazonía ecuatoriana, para colaborar con D. David Briceño—sacerdote de la Archidiócesis de Portoviejo y «párroco» de la selva— en la evangelización de los indios shuar, los descendientes de los jíbaros.

envío misionero ecuador alcalá de henares 2026

D. David envió hace unos días este mensaje: «Hermana, así como nos esperan en el Cielo, nos están esperando en estas comunidades. Yo tengo todas mis esperanzas puestas en ustedes y en estas misiones de agosto para ir a todas esas comunidades que nunca se han visitado. Y “nunca”, hermana, es nunca». La responsabilidad de estos jóvenes, es grande. La tarea que les ha sido confiada puede ser crucial para la consolidación de la Iglesia católica en lugares tan remotos.

La hermana Beatriz concluye diciendo: «Les pido oraciones por el grupo misionero. Que el Señor bendiga a cada uno de estos jóvenes para que a través suyo, cada persona que encuentren, pueda descubrir el amor que Jesucristo les tiene».

 

Compartir en redes sociales