Los principales festejos de Brea de Tajo están dedicados a su patrona, la Virgen del Rosario. Para ahondar en este culto mariano «habríamos de remontarnos al siglo XVI, en documentos de aquel entonces como las Relaciones Topográficas de Felipe II la villa de Brea reconoce tener dedicada la iglesia a Santa María, aunque no especifica el exactamente a que advocación se dedica el culto», explica Daniel Cayón, párroco en la iglesia de la Asunción de Nuestra Señora, en Brea de Tajo.
Y añade que «las primeras noticias que encontramos al culto a la Virgen del Rosario, nos llevan a finales del siglo XVI, cuando el reverendo padre fray Pablo Soto predicó la bula del Rosario de la Bendita Virgen, Madre de Dios, Señora nuestra dando origen a la fundación de la cofradía del Rosario. Es significativo apreciar el parecido entre la antigua talla de la Virgen del Rosario de Brea de Tajo con la primitiva talla de la Virgen de la Victoria en Villarejo de Salvanés. Una imagen, esta última, que es conocida como de la Victoria a raíz de la batalla de Lepanto pero que en su origen también representaba a la Virgen del Rosario».
Los párrocos de pueblos vecinos celebran la Eucaristía en la parroquia de Brea de Tajo
Las fiestas patronales llevan aparejado todo un conjunto de ceremonias religiosas cargadas de profunda devoción. La primera de ellas es la novena, que como su propio nombre indica, se realiza durante los nueve días previos al primer domingo de octubre. La novena consiste el rezo del rosario a las 19.30 h. para acto seguido, a las 20.00 h. celebrar la Eucaristía. «Estas Misas tienen la peculiaridad de ser oficiadas, cada día, por el párroco de un pueblo vecino. Acto que, además de dar un gran valor simbólico y litúrgico, estrecha lazos con los municipios colindantes», indica Cayón.
De esta manera, llega la noche del primer sábado de octubre, «momento en el que la emoción se concentra en un acto especialmente sentido por todos los breanos, nos referimos a la salve. Tras el pregón en la plaza, que da comienzo a los festejos, se acude a la iglesia a las 23.30 h. para rezar la salve acompañada de un ofrecimiento floral y sólo tras darse por concluido este acto es cuando puede comenzar ‘la pólvora’ consistente en los fuegos artificiales que sirven de pistoletazo de salida para los festejos, bailes, etc», destaca el párroco.
Al día siguiente, el primer domingo de octubre, tiene lugar la Misa Mayor que como epicentro de las ceremonias religiosas se celebra a las 12.30 h. aunque no es el único acto. Por la tarde, a las 19.00 h. transcurre la procesión, una celebración especialmente fervorosa que recorre las calles del pueblo desde la iglesia hasta la ermita de San Roque.
Misa presidida por Mons. Antonio Prieto Lucena, obispo de Alcalá de Henares
El lunes, como día posterior a la fiesta grande, resulta una jornada especialmente entrañable, a las 12.30 h. tiene lugar la misa de “La Virgencilla”, llamada así por su carácter intimista, dado que por ser un día laboral solo los breanos más cercanos al pueblo pueden acudir, este año cuenta con el privilegio de ser una Misa presidida por el obispo de Alcalá de Henares, don Antonio Prieto.
Durante el resto de semanas la liturgia religiosa transcurre con normalidad hasta llegar la tarde del último domingo de octubre, cuando las ceremonias concluyen con la procesión a las 18h. recorre solemnemente las calles del pueblo con el tradicional acompañamiento musical que sirve de broche final para la fiestas patronales.




