Así se celebró la Jornada Mundial de la Vida Consagrada en la diócesis de Alcalá de Henares

La Jornada Mundial de la Vida Consagrada 2026, celebrada bajo el lema «¿Para quién eres?», tuvo lugar el 2 de febrero, fiesta de la Presentación del Señor. La celebración principal en la diócesis complutense fue una Eucaristía a las 19:30 h en la Catedral-Magistral de Alcalá de Henares presidida por el Delegado de Vida Consagrada, D. Ignacio Figueroa, acompañado por D. Fermín Peiró, párroco de San Pedro, y el P. José Luis Pinilla, SJ, presidente de CONFER-Alcalá, además de quince sacerdotes concelebrantes miembros de la vida consagrada. También asistieron numerosos fieles, religiosos y religiosas de la diócesis de Alcalá y de otras comunidades diocesanas. El rito comenzó en el interior del templo, junto a la puerta principal, para facilitar la participación de los fieles, que portaban candelas que fueron bendecidas y encendidas tras el saludo inicial. La monición introductoria a cargo de Hna. Blanca Esther Marti de la Hoz escolapia, secretaria de CONFER, invitó a vivir la celebración de forma activa y consciente. Seguidamente se realizó la procesión hasta el altar, donde se celebró la Santa Misa acompañados por los cantos de las Hermanas del Hogar de la Madre, que animaron musicalmente toda la liturgia. Las lecturas, las peticiones y las ofrendas estuvieron a cargo de miembros de la vida consagrada en sus diversas formas. En la homilía, D. Ignacio Figueroa transmitió el saludo del obispo diocesano, ausente por encontrarse realizando ejercicios espirituales, y reflexionó sobre los textos propios de la fiesta y la acción del Espíritu Santo. Subrayó el sentido del lema de esta XXX Jornada y la vigencia de la vida consagrada, llamada a seguir el Concilio Vaticano II. Aun con miembros de edad avanzada, sigue siendo luz en la Iglesia y en la sociedad, como Simeón y Ana. Son esperanza. Y son permanencia profética en su repuesta consagrada a la llamada de Dios. También agradeció a la Junta Directiva de CONFER-ALCALA la preparación de la celebración. Tras la celebración litúrgica, tuvo lugar un encuentro de convivencia fraterna con un aperitivo en las salas de la Catedral. La diócesis de Alcalá cuenta con 9 conventos contemplativos y 30 comunidades de vida activa: una siembra silenciosa y esperanzada.
Los miembros de la vida consagrada mantuvieron un encuentro prenavideño con el obispo en el Monasterio de San Bernardo

El domingo 21 de diciembre de 2025 por la tarde, los consagrados de la Diócesis de Alcalá de Henares acudieron a la convocatoria que les había hecho el obispo a través de la Delegación para la Vida Consagrada para felicitarse mutuamente la Navidad. El encuentro, que tuvo lugar en el Monasterio de San Bernardo, comenzó con el rezo de vísperas y adoración del Santísimo, en el que el obispo, Mons. Antonio Prieto Lucena, en su homilía, les habló de San José como una figura que en el Adviento nos ayuda a prepararnos para la venida del Señor, a recibir a Cristo que viene a salvarnos en el misterio de la Navidad. Después hubo un encuentro fraterno en el que el presidente de la Conferencia Española de Religiosos (CONFER) de Alcalá, José Luis Pinilla, presentó las líneas con las que se quiere trabajar en el año 2026. También hubo un diálogo fraterno entre todos los consagrados que se presentaron y pudieron hacer preguntas y compartir experiencias. El encuentro terminó tomando un chocolate y cantando algunos villancicos.
Saludo de Ignacio Figueroa Seco, nuevo delegado de Vida Consagrada de la diócesis de Alcalá
Queridos miembros de la Vida Consagrada en nuestra diócesis de Alcalá de Henares: Esta mañana se ha hecho público el listado con los nombramientos que el Sr. Obispo ha tenido a bien realizar en nuestra Iglesia Particular, entre otros, el encargo de asumir por mi parte la Delegación de Vida Consagrada. Vaya en primer lugar mi agradecimiento a Don Antonio por confiarme esta hermosa tarea de acompañar a esta importante porción del Pueblo de Dios que, siguiendo los Consejos Evangélicos, ha consagrado su vida al seguimiento de Cristo, cada uno con los carismas propios de su Instituto, siendo para el mundo testimonio de un amor exclusivo a Cristo pobre, obediente y en castidad perfecta. En segundo lugar, mi agradecimiento a Don Fermín Peiró, que estos últimos años ha llevado a cabo esta tarea con una entrega encomiable. Tengo que seguir aprendiendo de él. En tercer lugar, mostrar mi disponibilidad a cada una de las comunidades de vida apostólica y contemplativa de nuestra diócesis, a los monasterios, a los institutos de vida consagrada, a las sociedades de vida apostólica, a los institutos seculares y a las llamadas «nuevas formas de vida consagrada» que representáis en nuestra diócesis Complutense un crisol de carismas llamados a expresar la unidad y la comunión en la Iglesia desde la diversidad. Sois un ejemplo para este mundo secularizado de que la Consagración a Dios es el signo profético que todos necesitamos para seguir caminando con esperanza hacia los cielos nuevos y la tierra nueva. Me alegra enormemente que este nombramiento –que para mí es una especie de “volver a casa”– se haya hecho en el contexto del Año Jubilar. A menudo la escasez de vocaciones, el recelo ante las instituciones eclesiales y la mirada de sospecha de la que somos objeto nos hacen ver el futuro con un cierto desasosiego. Pero Cristo siempre vence y nada nos ha de hacer desfallecer en la esperanza. Además, dentro de un par de domingos, en la Solemnidad de la Santísima Trinidad celebraremos la Jornada “Pro Orantibus”. En esta ocasión el lema elegido es «Orar con fe, vivir con esperanza». Éste es un certero resumen de la vida contemplativa en este año jubilar y nos convoca para volver a pasar por el corazón a quienes se han consagrado en la Iglesia a vivir a imagen del misterio trinitario. Nuestro recordado Papa Francisco, en la constitución apostólica Vultum Dei quaerere del año 2016, decía que «la oración es el corazón de la vida contemplativa» (VDQ 4§1). La oración personal y comunitaria, elevada al Señor con fe sincera en medio de las vicisitudes de la propia existencia y del mundo, hace descubrir al Señor como tesoro de la vida, como el mayor bien, como la esperanza que no defrauda y que mora en la celda del propio corazón, «en la soledad habitada del claustro y en la vida fraterna en comunidad» (VDQ 9). En una existencia que se sostiene orando con fe, a imagen de Jesús, que se retira para encontrarse con el Padre, no caben la apatía, la rutina, ni la desesperanza, sino que su fruto es justamente una vida que se afronta con esperanza, con entera confianza en el Señor, que nunca nos deja de su mano. Queridos consagrados, os seguimos necesitando como antorchas que iluminen el camino de los hombres y mujeres de nuestro tiempo y, especialmente, de la Iglesia. Os necesitamos para que escuchéis los temores y esperanzas, gozos y sufrimientos de nuestro mundo y de la Iglesia, y los pongáis en la presencia del Dios. Confío en Cristo, que, siendo modelo de consagración a Dios, se ofreció al mundo por el Padre, invoco la gracia del Espíritu Santo en esta nueva misión y me encomiendo a la Bienaventurada Virgen María, primera discípula orante, esperanzada y contemplativa. Os ruego que me encomendéis en vuestras oraciones y me pongo a vuestra disposición en cuando pueda ayudaros. José Ignacio Figueroa Seco Delegado para la Vida Consagrada
El día que el Papa León XIV visitó Alcalá de Henares siendo prior general de la orden de San Agustín
En 2013, el sacerdote Robert Francis Prevost estuvo en Alcalá de Henares siendo prior general de la orden de San Agustín. Visitó el monasterio de agustinas contemplativas de Nuestra Señora de la Consolación, ubicado en la calle Gallo, en la ciudad complutense. En el recogido silencio del convento, Sor Rosa María, que era entonces superiora, recuerda con emoción un episodio que hoy cobra un profundo significado. La elección del cardenal Robert Francis Prevost como Papa el pasado 8 de mayo ha traído a la memoria de esta comunidad contemplativa un encuentro inesperado, sencillo y, con el paso del tiempo, providencial. «Cuando dijeron su nombre… dijimos: ‘¿El nuestro?’», relata Sor Rosa María entre sonrisas y una evidente sorpresa aún viva. «Nos quedamos tan sorprendidas, muy sorprendidas… y muy agradecidas», explica. El recuerdo se remonta al 25 de marzo de 2013, lunes santo de aquel año. Sin previo aviso, el timbre del convento sonó. La hermana tornera fue quien atendió. «Vino y me dijo: ‘Madre, dice que es el prior general‘. Y yo le respondí: ‘’eso es una broma’». Pero insistió. Así que Sor Rosa María decidió acompañarla. «Y ahí estaba. Sonreía con una paz… y dijo: ‘Sí, soy el prior general’ Y era él». Le invitaron a pasar. Venía solo. «Pensábamos que lo acompañarían su secretario o algún padre de Madrid, pero no. Nos dijo: ‘No, no hermanas, vengo solo. El coche está bien aparcado aquí, en la puerta. Tranquilas’», recuerda la religiosa en esta entrevista concedida a la Diócesis de Alcalá de Henares. Pasó la mañana con ellas. Compartió tiempo, escuchó con atención y se interesó por la comunidad de religiosas contemplativas. «Transmitía una paz… un saber escuchar…» indica Sor Rosa María. Venía de un largo viaje por la India y Filipinas, donde había visitado comunidades y vocaciones. «Habló con nuestras hermanas de la India, Sor María Jesús y Sor María José, sobre Kerala, de donde son ellas». Estas religiosas no imaginaban lo que iba a suceder este pasado 8 de mayo de 2025. «Nos llamó una señora conocida y dijo: ‘Ha salido fumata blanca… A ver quién ha sido elegido Papa’. Cuando dijeron el nombre del cardenal Robert Francis Prevost… dijimos: ‘¿El nuestro?’» La emoción sigue viva en su recuerdo. «Ha pasado por aquí… ha recorrido estos muros. Qué gran bendición».
La diócesis complutense celebrará el Jubileo de la Vida Consagrada con una misa presidida por Mons. Prieto Lucena
El próximo 2 de febrero de 2025, fiesta de la Presentación del Señor en el Templo, la Iglesia celebrará la XXIX Jornada Mundial de la Vida Consagrada. Este año que coincide con el jubileo ordinario el lema es «Peregrinos y sembradores de esperanza». La diócesis de Alcalá de Henares celebrará la jornada con una Santa Misa presidida por Monseñor Prieto Lucena en la Catedral-Magistral a las 13:00 h. Tal y como explica la Conferencia Episcopal Española «esta Jornada anual se centra en las personas que, a través de la consagración, dedican su vida por completo a Cristo. Con ello, el encuentro busca dar a conocer la figura de las personas consagradas y sus testimonios para mostrar el valor de ellas». «Esta jornada nos ofrece una ocasión privilegiada para reconocer y agradecer el don precioso de la vida consagrada, hombres y mujeres que por medio de la consagración dedican su vida por completo a Cristo», afirma el delegado de vida consagrada de la diócesis de Alcalá de Henares, el sacerdote Fermín Peiró. Los consagrados de la diócesis de Alcalá de Henares (de institutos religiosos, sociedades de vida apostólica, institutos seculares, orden de vírgenes, y otras formas de vida consagrada) han sido convocados por el obispo complutense para celebrar el jubileo con la Santa Misa de las 13:00h en la Magistral. Después se compartirá un almuerzo y se mantendrá un encuentro fraterno en el monasterio de san Bernardo (Alcalá de Henares), pudiendo conocer la casa sacerdotal y recorrer con una visita guiada la bella historia del rehabilitado monasterio. Fermín Peiró insiste en que «junto con el reconocimiento y la gratitud, esta jornada es una ocasión para pedir por cada uno de nuestros hermanos consagrados y suplicar el don de nuevas vocaciones».
Carta del obispo a todos los diocesanos complutenses: «Rezar por los que siempre rezan por nosotros»
REZAR POR LOS QUE SIEMPRE REZAN POR NOSOTROS Carta del Obispo a todos los diocesanos de Alcalá de Henares 20 de mayo de 2024 Queridos diocesanos de Alcalá de Henares: El domingo 26 de mayo, Solemnidad de la Santísima Trinidad, celebraremos la Jornada “pro orantibus”, dedicada a rezar y a valorar la vocación de los que siempre rezan por nosotros, que son nuestras hermanas y hermanos contemplativos. En nuestra Diócesis de Alcalá, tenemos la suerte de contar con nueve monasterios femeninos de vida contemplativa. Sus religiosas viven consagradas a la alabanza divina y a la oración por todos nosotros. Es de justicia que también nosotros recemos por ellas, agradezcamos su entrega y estemos dispuestos a corresponder con nuestro reconocimiento y ayuda. Desde el pasado viernes, día 17 de mayo, la Delegación de vida consagrada ha organizado una novena para pedir a Dios por nuestras contemplativas. Es una bonita iniciativa, que se realiza cada día en uno de nuestros Monasterios. Se expone el Santísimo Sacramento y se comparte la adoración y la convivencia. Nuestras hermanas contemplativas agradecen mucho nuestras visitas, que nos acordemos de ellas y que les manifestemos nuestro afecto. La visita a un Convento contemplativo siempre nos estimula. Es gratificante encontrar personas que se han desprendido de todo para vivir escondidas y dedicadas solo a Dios, con la misión de arrancarle todas las bendiciones que nuestro mundo necesita. Se trata de una vocación y una misión que contrasta fuertemente con la mentalidad de nuestro mundo, tan materialista y hedonista. Llama la atención que nosotros, teniéndolo todo, no sepamos ser felices, y que nuestras hermanas contemplativas, careciendo de tantas cosas, sean todo un testimonio de alegría y gratuidad. La vida contemplativa tiene esta dimensión profética, de hacernos comprender que “solo Dios basta”, que Dios es la fuente de nuestro ser, de nuestra alegría y también de una sociedad cada vez más justa y más fraterna. Para la Jornada “pro orantibus” de este año, los Obispos de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada de la Conferencia Episcopal Española, nos proponen el ejemplo de dos grandes mujeres del Evangelio, que son como dos iconos de la vida contemplativa: la Virgen María, que guarda en su corazón todas las palabras de su Hijo (cfr. Lc 2,19) y María de Betania, sentada a los pies del Señor para escucharle con toda atención (cfr. Lc 10,39). Son dos mujeres discretas, que viven solo para Cristo, que están escondidas, como en segundo plano, pero con una actitud de silencio contemplativo que es fuente de fecundidad espiritual. No en vano, refiriéndose a María de Betania, Jesús dice que “ha escogido la parte mejor y no le será quitada” (Lc 10,42). Tanto la Virgen María como María de Betania supieron afrontar la prueba difícil de un hijo agonizante y de un hermano muerto. Su oración silenciosa fue la fuente en la que encontraron sentido al dolor y al sufrimiento. En un mundo como el nuestro, lleno de prisas y contrastes, tenemos mucho que aprender de nuestras contemplativas. Vivamos su fiesta con gratitud y esperanza. Recibid mi saludo y mi bendición. + Antonio Prieto Lucena, Obispo complutense