El pasado miércoles, 10 de septiembre de 2025, se celebró en la Parroquia de San Andrés Apóstol de Villarejo de Salvanés la fiesta del Beato José de San Jacinto, dominico natural de este municipio. La Misa solemne fue presidida por D. Borja Langdon, vicario episcopal, y asistió un buen número de fieles. Con el Vicario, concelebraron el párroco, D. José Luis Loriente, y el nuevo vicario parroquial, D. Martín Gallo.
José de San Jacinto nació en Villarejo de Salvanés en el año 1580. Misionero dominico, llegó a Filipinas en 1607 y realizó su apostolado en Japón. Fue martirizado en la hoguera en Nagasaki el 1621. Lo beatificó Pío IX, junto con otros mártires, en 1867. El beato dejó unos cuantos escritos sobre la misión y la situación de los cristianos en el país nipón editados por el P. José Delgado, op. Este historiador dominico afirmaba hace ya casi treinta años: «El Beato José de San Jacinto “Salvanés” ha sido hasta hace poco un gran desconocido por todos, empezando por sus paisanos de la Villa de Villarejo de Salvanés. Sin embargo, el P. José de San Jacinto llegó a tener una gran fama, aunque no por el hecho de haber sido mártir y beato, sino por haber sido un gran misionero en Japón, donde especialmente fue muy conocido».
Así fue. El Beato José de San Jacinto fue uno de los misioneros más antiguos y era muy respetado entre los misioneros, cristianos locales e, incluso, las autoridades. Un testimonio de fe para Villarejo y para toda nuestra diócesis, junto con el otro santo nacido en este municipio: Nicanor Ascanio.






