El próximo 8 de junio de 2026, como parte de su visita apostólica a España, el Papa León XIV se trasladará a la Catedral de Santa María la Real de la Almudena donde ofrecerá una rosa de oro a la Patrona de Madrid. Gracias a una dispensa de clausura papal, a este acto acudirán alrededor de 20 religiosas de vida contemplativa procedentes de cinco de los nueve monasterios de la Diócesis de Alcalá de Henares. Tres de estos monasterios son el Convento de Clarisas de San Juan de la Penitencia, el de las Agustinas de Nuestra Señora de la Consolación y el de las Clarisas de San Diego.
La esperanza de una renovación de la fe
Del Convento de las Clarisas de San Diego, famoso más allá de Alcalá de Henares por sus almendras garrapiñadas, cinco hermanas estarán presentes en el encuentro en la Almudena. La Hermana Inmaculada, madrileña de origen, conoce bien el templo y con 18 años pudo ver a Juan Pablo II durante su visita a Madrid en 1982. Afirma que la salida de clausura que realizarán el próximo lunes será «especial porque vamos al encuentro del vicario de Cristo; nada menos: el Papa.»
Según explica esta religiosa franciscana, en el momento que recibieron la noticia de que tenían dispensa para salir a ver a León XIV «nos dio mucha alegría. Yo creo que puede suponer un renuevo en España porque por desgracia la fe se ha perdido un poco, la gente va por otros caminos. Pienso que la gente le va a recibir con los brazos abiertos y con mucha ilusión. Puede suponer un volver a plantearse las cosas y ver que la felicidad está en Dios.»
Las cinco religiosas de las Clarisas de San Diego (Alcalá de Henares) que acudirán al encuentro con León XIV en la Almudena el próximo lunes 8 de junio de 2026
La Abadesa de las Clarisas de San Diego, la Madre María vive este momento con mucha ilusión y coincide con la Hermana Inmaculada: ve con esperanza la llegada de León XIV a España. «Estamos viviendo en una sociedad un poco alejada de Dios, entonces este acercamiento al Papa puede atraer más a las personas que están deseando ver algo distinto. A través del Papa actúa el Espíritu Santo, yo creo que tendrá que tocar los corazones de las personas que se acercan a él», explica la Abadesa. «Es mucha alegría encontrarnos con el vicario de Cristo y profundizar en nuestra fe», añade otra religiosa de esta comunidad, la Hermana Rosa María.
Estas religiosas de vida contemplativa que viven en el corazón de la ciudad complutense, vecinas del CRAI, viven con alegría el poder acudir al encuentro del Santo Padre junto a monjas de otras órdenes de la Diócesis. «Son hermanas, aunque sean de otra Orden. Somos todas hermanas y siempre nos gusta mucho encontrarnos unas con otras, vivimos lo mismo un poco de distinta manera, pero buscamos lo mismo”, indica la Hermana Inmaculada.
La gracia de una salida extraordinaria
Otro monasterio de la Orden Franciscana, situado en la calle Santiago de Alcalá de Henares, es el de San Juan de la Penitencia. De sus muros saldrán la Hermana María y la Hermana María Antonia al encuentro de León XIV el próximo día 8 de junio. En cuanto la Comunidad tuvo noticia de la dispensa de la clausura, la Hermana María se ofreció a ir: «No es lo mismo escucharle por los medios de comunicación que en directo.» Esta religiosa franciscana afirma sentir «mucha ilusión por estar cerca y también por que él también se sienta acogido.»
“Me ha impresionado mucho que pudiera tener la oportunidad de ir a verle. El hecho de tener delante la presencia del Papa creo que me va a impactar y me hace muchísima ilusión. Creo que es una gracia que el Señor me concede en esta vida y un favor que me ha tocado por medio de la Comunidad”, afirma la Hermana María Antonia, religiosa franciscana de 89 años. Ella pudo salir también a ver al Papa Juan Pablo II cuando estuvo en Ávila. «Aquello fue una aventura», recuerda.
La Hermana María y la Hermana María Antonia, del convento conocido como «Las Juanas» (Alcalá de Henares) podrán ver al Papa en la Catedral de la Almudena
«A los creyentes, a los que ya somos cristianos nos va a confirmar en la fe, en la esperanza y en los valores del Evangelio. Pero a la vida consagrada también tendrá algo especial que decirnos. En estos tiempos que corren lo tenemos también un poco difícil por la escasez de vocaciones. Seguro que nos va a animar a la esperanza y a seguir viviendo nuestra vocación con alegría, con paz, con fidelidad», asegura la Hermana María. «Lo que diga no va a ser vano. El mensaje del Papa, para donde quiera que sea, tiene mucho peso y mucho valor», añade la Hermana María Antonia.
La perspectiva de acudir junto a las monjas de otras órdenes religiosas tiene para la Hermana María «mucho valor». «No es lo mismo verlo en la televisión, o verlo nosotras solas que estar con tantas hermanas. Nos animaremos en la vocación«, indica esta religiosa franciscana. La Hermana María Antonia no duda en añadir que será una celebración el hecho de estar juntas siendo distintas: «Estamos todas en el mismo seguimiento, en el mismo ideal, convocadas alrededor del Papa«.
Las religiosas Agustinas que le «devolverán la visita» al Papa León XIV
Las Agustinas de Nuestra Señora de la Consolación, situadas muy cerca de la Catedral-Magistral, también tendrán la oportunidad de salir de la clausura para ver al Papa León XIV en la Almudena. Será una salida especial. El 25 de marzo de 2013 recibieron la visita del entonces Prior General de la Orden, Robert Prevost, ahora León XIV. El lunes le devolverán la visita. Según explica Sor Rosa María, agustina, el acudir a su encuentro «es una forma de agradecerle y de testimoniarle, con la presencia, la oración que durante los 365 días del año hacemos por él, por la Iglesia. También nosotras en esta ocasión como Agustinas. Con mucha ilusión. Cuando recibimos la llamada de que se podía, de que nos invitaban, pues estábamos muy agradecidas al obispado, en este caso a Don José Ignacio Figueroa que fue el que nos llamó para hacernos la invitación.»
Esta salida de la clausura es extraordinaria. Dos de las tres hermanas que acudirán a Madrid hace 24 años que no salen del convento. La otra, 12. Ninguna de ellas conoce el templo catedralicio de la capital española. Sor Rosa María espera que el Papa “nos siga fortaleciendo en la fe, porque creo que España ahora lo necesita. Hace bien poquito hemos celebrado Pentecostés. Pues de verdad abramos nuestro espíritu para que esas palabras caigan en tierra fértil, en nuestro corazón abierto, en unos corazones que acojan de verdad esas palabras que van a venir llenas del Espíritu.»
Sor Rosa María, monja contemplativa de las Agustinas de Nuestra Señora de la Consolación (Alcalá de Henares)
Serán muchos los presentes durante la ofrenda floral a la Virgen en la Almudena, pero Sor Rosa María no duda que León XIV podría reconocer el hábito de las Hermanas, e incluso reconocerlas a ellas. «Tiene una gran memoria«, explica esta monja Agustina. Si pudiera hablar con él le preguntaría: «¿Recuerda ese momento, ese día 25 de marzo de 2013, que estuvo con nosotras? Porque nosotras no lo olvidamos.»
Sor Rosa María no saldrá el lunes de entre los muros de su querido monasterio, pero asegura que no se perderá nada. «Lo vivo con ellas. Lo vivo con todos los que van a estar en la Almudena. Soy Iglesia, entonces participo igual, me siento igual de contenta, alegre. Desde que me vine al convento sé que todos son mis hermanos. Ese día voy a estar allí con todos. Estoy muy, muy contenta. Me siento muy, muy unida. Mi consagración sé que abarca y abrazo a todos como hermanos. Soy madre espiritual de todos por mi consagración», explica con una sonrisa.
Ante el hecho de que sus Hermanas Agustinas tengan la oportunidad de acudir junto a religiosas de otras Órdenes a la Almudena no duda en concluir: «Todos somos uno. Todos partimos de la misma raíz. La misma raíz con distintas ramas. Todos uno en Cristo.” Tal y como reza el lema de León XIV: In illo uno unum.


