El pasado viernes 31 de agosto de 2026, Trinidad Yunquera Martín se jubiló tras 33 años trabajando como historiadora y archivera de la Diócesis de Alcalá de Henares. Es licenciada en geografía e historia por la Universidad Complutense, está especializada en historia moderna; también ha estudiado historia del arte en la misma institución; y ha obtenido un máster en archivística y biblioteconomía.
Comenzó a trabajar en el palacio arzobispal de Alcalá de Henares el 7 de enero de 1993. En el programa ‘El Espejo’ del 10 julio de de 2026 pudimos realizarle una entrevista.
Cuando comience tu jubilación, ¿qué vas a hacer?
Supongo que me buscaré alguna actividad, haré alguna colaboración. Espero seguir colaborando en temas de historia e investigaciones con la diócesis si me necesitaran para algo. Y voy a seguir colaborando con la formación de los dos museos diocesanos, el Museo de la Catedral y el Museo del Monasterio de San Bernardo, que se van a abrir en breve. Estamos realizando esos trabajos.
¿Qué dirías que ha sido lo más bonito de tu trabajo?
Lo más bonito ha sido el haber podido descubrir la historia de la Diócesis de Alcalá de Henares, investigarla y meterme en los vericuetos que tiene la historia, que unos datos te llevan a otros, más antiguos, diferentes, desconocidos y encontrar cosas singulares.
¿Por qué estudiaste Historia? ¿Por qué meterte en una disciplina así?
A mí me gustaba saber de dónde venimos y por qué nuestra vida en la actualidad es como es. Y gracias a la historia podemos descubrirlo. El hombre siempre ha estado en evolución y a mí me gusta saber el origen y el desarrollo de esas partes.
¿Por qué crees que es sigue siendo importante estudiar Historia a día de hoy?
La Historia es la memoria del ser humano. Creo que es necesario mirar para atrás, saber lo que ha pasado a lo largo de la historia y las consecuencias que han tenido todos esos actos. Y creo que es necesaria para recordar aquellas cosas que pudiéramos evitar.
¿Qué tiene de distinto trabajar para una diócesis?
No he trabajado nunca para entidades públicas ni privadas. Me imagino que es la acogida por parte del entorno, la cercanía y el que te respeten en tu trabajo sin nunca ponerte una traba.
¿Y qué dirías que has aprendido en estos más de 30 años trabajando para la Diócesis de Alcalá?
He aprendido muchas cosas, no solo tanto en cuanto a la propia historia de la Diócesis de Alcalá de Henares, sino al conocimiento de lo que es una diócesis y una curia, que es un mundo diferente al resto de los entornos de la Iglesia que nos rodean.
Cuando te concedieron la medalla Pro Ecclesia Complutensi nos hablabas de las personas que habías encontrado aquí. ¿Qué han significado para ti?
Las personas han sido cercanas, incluso siendo superiores en rango. Me he sentido acogida, me he sentido respetada y me he sentido querida. Normalmente en un entorno laboral eso no suele ocurrir. Debería pero no suele ocurrir. Es otro concepto de vida. La Iglesia te acoge, la Iglesia te ayuda y la Iglesia te respeta.
¿Por qué le das gracias al Señor o qué le pides?
Doy gracias al Señor por el respeto recibido. Le he intentado responder como he podido. Y gracias por el trabajo.
Sabemos que te gusta viajar. ¿Vas a aprovechar para viajar más?
Voy a aprovechar para viajar lo que pueda, sí. Me gustaría viajar mucho, conocer mejor España, aunque conozco casi toda menos una comunidad autónoma que es Canarias. De lo demás conozco casi todo. Pero sí, viajar, conocer sitios históricos y seguir dentro del mundo de la historia del arte y la investigación, así como disfrutar de los entornos naturales y de la gastronomía que también es importante, es nuestra cultura.
Quería pedirte que dieras un consejo a las personas que van a continuar trabajando aquí. A quienes siguen trabajando aquí, ¿qué consejo le darías?
Que sigan trabajando como están trabajando hasta ahora porque es un entorno cercano, un entorno acogedor, un entorno en que todos -cada uno en nuestro departamento- cuando nos reunimos, se nota que nos respetamos entre nosotros.






