El martes 11 de noviembre de 2025 por la mañana, el Monasterio de San Bernardo, en Alcalá de Henares, acogió la jornada sacerdotal mensual. En esta ocasión, el tema de la conferencia fue ‘La protección de los menores en la Iglesia’, la cual fue impartida por el sacerdote Jesús Rodríguez Torrente, coordinador responsable de la Oficina de Protección del Menor de la Conferencia Episcopal Española (CEE) y Juez Auditor del Tribunal de la Rota de la Nunciatura Apostólica en Madrid.
«Hemos preparado una visión de lo que sería el servicio pastoral, el servicio sacerdotal, el ministerio, desde lo que sería la negación del mismo. Es decir, cómo se puede negar el ministerio. Entre las formas que hay de negación del ministerio está cuando se cometen abusos, donde estarían incluidos los abusos sexuales, pero también están los abusos de conciencia o los abusos espirituales. Es decir, un tema que, desgraciadamente, cuando no hay una buena formación y una buena génesis formativa, lo que se produce es un autoritarismo que conlleva ciertamente situaciones muy malas dentro de la Iglesia. Entonces voy a tratar de presentarles el tema, presentar los rasgos para poderlo detectar y también darles algunas pistas de cómo poder trabajar para que no suceda», explicaba Rodríguez Torrente antes de iniciar su ponencia.
La jornada sacerdotal se celebra una vez al mes y a ella están convocados todos los sacerdotes de la Diócesis de Alcalá de Henares. Además de una conferencia, también hay un ágape fraterno y un tiempo de oración en la capilla.

Una formación necesaria también para laicos
El tema la protección de los menores en la Iglesia suscitó gran interés entre el clero asistente y es una formación que según el coordinador responsable de la Oficina de Protección del Menor de la CEE debería alcanzar a laicos, religiosos y otros miembros de la Iglesia católica. Debemos «formarnos en un ámbito donde no solo la persona tenga la autoridad porque tenga un nombramiento, porque tenga un cargo o porque sea sacerdote. Pensemos que un sacerdote de por sí produce siempre una asimetría. Y la asimetría es ‘aquí está la autoridad y los demás están colaborando con la autoridad’. Eso lo tenemos que romper, porque hay una asimetría que tiene que ser por un verdadero servicio, un servicio como el del Evangelio de hoy, ‘somos siervos inútiles, no hemos hecho más que lo que teníamos que hacer’. Pero a razón de esto, cuando un laico, cuando una persona que trabaja en una delegación, sabe detectar también que está habiendo frases, comentarios o actitudes que están negando el verdadero servicio, hay que saberlo parar o denunciar ante quien corresponda«.





