El cónclave ha elegido al 267º obispo de Roma, el Cardenal Robert Francis Prevost, agustino estadounidense de 69 años, quien ha escogido el nombre de León XIV.
Tras conocerse el rostro del nuevo Vicario de Cristo, el obispo de la Diócesis de Alcalá de Henares, Mons. Antonio Prieto Lucena, ha expresado lo siguiente:
Queridos diocesanos de Alcalá de Henares:
Habemus Papam. Exultantes de gozo acabamos de recibir la noticia: los señores cardenales han elegido Papa al Cardenal Robert Prevost, hasta ahora Prefecto del Dicasterio para los Obispos. Nacido en Chicago y con ascendencia española, el Papa León XIV ha sido misionero, General de la Orden de San Agustín y Obispo de Chiclayo, en Perú.
En sus primeras palabras, ha evocado el saludo de Cristo Resucitado: ¡La paz esté con vosotros! Una paz desarmada y desarmante, humilde y perseverante. Una paz que proviene de Dios, que nos ama a todos con un amor incondicional.
León XIV nos ha recordado la necesidad que tenemos de Cristo, luz del mundo, y nos ha invitado a buscar la paz, la justicia y la concordia, en una Iglesia unida y misionera, estando cerca especialmente de los que sufren.
Demos gracias a Dios que nos regala un nuevo Pastor universal. Una vez más se cumple la profecía de Jeremías: “Os daré pastores según mi corazón, que os apacienten con saber y acierto” (Jr 3,15).
Recemos por la persona e intenciones del nuevo Pontífice.
¡Viva León XIV!
Primeras palabras del nuevo Papa
¡La paz esté con todos vosotros!
Queridos hermanos y hermanas, este es el primer saludo del Cristo Resucitado, el Buen Pastor que dio su vida por el rebaño de Dios. Yo también quisiera que este saludo de paz entrara en vuestros corazones, alcanzara a vuestras familias, a todas las personas, dondequiera que se encuentren, a todos los pueblos, a toda la tierra. ¡La paz esté con vosotros!
Esta es la paz de Cristo Resucitado, una paz desarmada y desarmante, humilde y perseverante. Proviene de Dios, Dios que nos ama a todos incondicionalmente. Todavía conservamos en nuestros oídos esa voz débil pero siempre valiente del Papa Francisco que bendecía a Roma.
El Papa que bendecía a Roma daba su bendición al mundo, al mundo entero, aquella mañana de Pascua. Permítanme continuar con esa misma bendición: Dios nos quiere, Dios los ama a todos, ¡y el mal no prevalecerá! Todos estamos en manos de Dios. Por lo tanto, sin miedo, unidos de la mano con Dios y entre nosotros, sigamos adelante. Somos discípulos de Cristo. Cristo nos precede. El mundo necesita su luz. La humanidad lo necesita como puente para ser alcanzada por Dios y por su amor. Ayudadnos también vosotros, y ayudaos unos a otros a construir puentes, con el diálogo, con el encuentro, uniéndonos todos para ser un solo pueblo siempre en paz. ¡Gracias al papa Francisco!
Quiero dar las gracias también a todos los hermanos cardenales que me han elegido para ser sucesor de Pedro y caminar junto a vosotros, como Iglesia unida, buscando siempre la paz, la justicia, tratando siempre de trabajar como hombres y mujeres fieles a Jesucristo, sin miedo, para proclamar el Evangelio, para ser misioneros.
Soy hijo de san Agustín, agustino, que dijo: «Con vosotros soy cristiano y para vosotros obispo». En este sentido, todos podemos caminar juntos hacia la patria que Dios nos ha preparado.
¡Un saludo especial a la Iglesia de Roma! Debemos buscar juntos cómo ser una Iglesia misionera, una Iglesia que construye puentes, en diálogo, siempre abierta a acoger como esta plaza con los brazos abiertos. A todos, a todos los que necesitan nuestra caridad, nuestra presencia, el diálogo y el amor.
Y si me permitís también, una palabra, un saludo a todos aquellos y en modo particular a mi querida diócesis de Chiclayo, en el Perú, donde un pueblo fiel ha acompañado a su obispo, ha compartido su fe y ha dado tanto, tanto para seguir siendo Iglesia fiel de Jesucristo.
A todos vosotros, hermanos y hermanas de Roma, de Italia, de todo el mundo, queremos ser una Iglesia sinodal, una Iglesia que camina, una Iglesia que busca siempre la paz, que busca siempre la caridad, que busca siempre estar cercana especialmente a los que sufren.
Hoy es el día de la Súplica a la Virgen de Pompeya. Nuestra Madre María siempre quiere caminar con nosotros, estar cercana, ayudarnos con su intercesión y su amor.
Por eso, quisiera rezar con vosotros. Recemos juntos por esta nueva misión, por toda la Iglesia, por la paz en el mundo y pidamos esta gracia especial a María, nuestra Madre.
Ave María…
Biografía del nuevo Papa León XIV
El Cardenal Robert Francis Prevost, O.S.A., Prefecto del Dicasterio para los Obispos, Arzobispo-Obispo emérito de Chiclayo, nació el 14 de septiembre de 1955 en Chicago (Illinois, Estados Unidos). En 1977 ingresó al noviciado de la Orden de San Agustín (O.S.A.), en la provincia de Nuestra Señora del Buen Consejo, en Saint Louis. Emitió los votos solemnes el 29 de agosto de 1981. Estudió en la Catholic Theological Union de Chicago, donde obtuvo el título en Teología.
A los 27 años, fue enviado por la Orden a Roma para estudiar Derecho Canónico en la Pontificia Universidad Santo Tomás de Aquino (el Angelicum). Recibió la ordenación sacerdotal el 19 de junio de 1982. Obtuvo la Licencia en 1984, y luego fue enviado a trabajar en la misión de Chulucanas, en Piura, Perú (1985-1986).
En 1987 obtuvo el Doctorado con la tesis: «El rol del prior local de la Orden de San Agustín». Ese mismo año fue elegido director de vocaciones y director de misiones de la Provincia Agustiniana “Madre del Buen Consejo” en Olympia Fields, Illinois (EE.UU.). En 1988 fue enviado a la misión de Trujillo como director del proyecto de formación común de los aspirantes agustinos de los Vicariatos de Chulucanas, Iquitos y Apurímac. Allí fue prior de comunidad (1988-1992), director de formación (1988-1998) y maestro de profesos (1992-1998). En la Arquidiócesis de Trujillo fue vicario judicial (1989-1998), profesor de Derecho Canónico, Patrística y Moral en el Seminario Mayor «San Carlos y San Marcelo».
En 1999 fue elegido prior provincial de la Provincia “Madre del Buen Consejo” (Chicago). Después de dos años y medio, el Capítulo general ordinario lo eligió prior general, ministerio que la Orden le confió nuevamente en el Capítulo general ordinario de 2007. En octubre de 2013 regresó a su Provincia (Chicago) como maestro de profesos y vicario provincial; cargos que desempeñó hasta que el Papa Francisco lo nombró, el 3 de noviembre de 2014, administrador apostólico de la Diócesis de Chiclayo (Perú), elevándolo a la dignidad episcopal como obispo titular de la Diócesis de Sufar. El 7 de noviembre tomó posesión canónica de la Diócesis en presencia del nuncio apostólico James Patrick Green; fue ordenado obispo el 12 de diciembre, fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe, en la Catedral de su Diócesis. Fue obispo de Chiclayo desde el 26 de septiembre de 2015. Desde marzo de 2018 fue segundo vicepresidente de la Conferencia Episcopal Peruana. El Papa Francisco lo había nombrado miembro de la Congregación para el Clero en 2019 y miembro de la Congregación para los Obispos en 2020.
El 15 de abril de 2020, el Papa lo nombró Administrador Apostólico de la diócesis del Callao.
Desde el 30 de enero de 2023 es Prefecto del Dicasterio para los Obispos y Presidente de la Pontificia Comisión para América Latina.
El 6 de febrero de 2025, el Santo Padre Francisco lo promovió al Orden de los Obispos, asignándole el Título de la Iglesia Suburbicaria de Albano.
Fue creado y proclamado Cardenal por el Papa Francisco en el Consistorio del 30 de septiembre de 2023, con el título de la Diaconía de Santa Mónica.
Actualmente era miembro de:
- Los Dicasterios: para la Evangelización, Sección para la primera evangelización y las nuevas Iglesias particulares; para la Doctrina de la Fe; para las Iglesias Orientales; para el Clero; para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica; para la Cultura y la Educación; para los Textos Legislativos.
- La Pontificia Comisión para el Estado de la Ciudad del Vaticano.


