Adolescentes de la Diócesis de Alcalá de Henares peregrinan a Javier en un fin de semana marcado por la fe y la convivencia

Peregrinación Javier 2026

Un grupo de adolescentes de la Diócesis de Alcalá de Henares ha participado el fin de semana del 20 al 22 de marzo de 2026 en una peregrinación a Javier, en una experiencia que ha combinado oración, formación y convivencia. La expedición partió el viernes 20 de marzo desde la parroquia Virgen de Belén, en Alcalá de Henares, tras recibir la bendición del obispo.

Durante el viaje en autobús, los participantes comenzaron a conocerse mejor en un ambiente distendido, con dinámicas y juegos grupales. Además, aprovecharon el trayecto para profundizar en la vida misionera de San Francisco Javier y en la figura de San Ignacio de Loyola, recordando una de sus frases más conocidas: “¿De qué te sirve ganar el mundo si pierdes tu alma?». La jornada concluyó con la llegada al Centro Diocesano de Javier y un momento de oración antes del descanso.

El sábado 21 de marzo, los adolescentes iniciaron la jornada con una oración y se pusieron en marcha hacia el monasterio de Leyre en una peregrinación a pie. A pesar de la exigencia del recorrido, especialmente en los tramos de subida, el ambiente de grupo, los cantos y las conversaciones hicieron más llevadero el camino.

Antes de llegar al monasterio, los peregrinos realizaron una parada en el mirador de Leyre, donde recibieron una catequesis centrada en la misma reflexión planteada el día anterior. Posteriormente, compartieron sus impresiones en pequeños grupos. “Es impresionante cómo, en medio del esfuerzo, puedes parar, reflexionar y darte cuenta de lo importante”, señala Valeria, joven de la diócesis que participó como monitora.

A su llegada al monasterio, el grupo celebró la Eucaristía y tuvo la oportunidad de recibir el sacramento de la reconciliación. Tras la comida, los jóvenes disfrutaron de momentos de ocio y juegos al aire libre, fortaleciendo así los lazos de comunidad.

Por la tarde, de regreso al Centro Diocesano, hubo tiempo para el estudio y el cumplimiento de responsabilidades académicas, seguido de una velada nocturna en la que los participantes disfrutaron de un juego tipo “Cluedo” en vivo. La jornada finalizó con una oración conjunta.

El domingo 22 de marzo, último día de la peregrinación, los jóvenes se dirigieron al Castillo de Javier, donde visitaron sus instalaciones y celebraron la Misa en la capilla, rezando ante el Cristo de Javier. Posteriormente, reflexionaron sobre la importancia de compartir la fe en su entorno cotidiano.

La peregrinación continuó con una parada en Medinaceli, donde los participantes realizaron una yincana por el pueblo para conocer mejor su historia y profundizar en la figura de San Francisco Javier. La actividad concluyó con el rezo del Rosario en un convento de la localidad.

Finalmente, el grupo emprendió el regreso a Alcalá de Henares, poniendo fin a un fin de semana que, según los participantes, ha dejado huella. “Ha sido una experiencia muy completa, en la que hemos podido crecer en la fe, hacer comunidad y también disfrutar muchísimo”, afirma Cristina, otra de las jóvenes participantes.

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