- Este evento ha pasado.
Jubileo del Migrante y Refugiado 2025

Con motivo del Año Jubilar 2025, la Delegación de Migraciones de la Diócesis de Alcalá de Henares celebra el domingo 28 de septiembre el Jubileo de los Migrantes y Refugiados. La jornada tendrá como punto más importante la celebración de una Eucaristía presidida por Mons. Antonio Prieto Lucena, obispo de la Diócesis de Alcalá de Henares, a las 13h en la Catedral-Magistral de Alcalá. El Jubileo comenzará a las 12:30h con una peregrinación desde el Monasterio de San Bernardo.
«Invitamos a todos los migrantes y refugiados de la diócesis, acompañados por sus sacerdotes y miembros de sus comunidades parroquiales y otros grupos, a vivir este momento de fe, encuentro y esperanza», indican desde la Delegación de Migraciones.
Y añaden que «en su mensaje para la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado que se celebrará el domingo 5 de octubre bajo el lema ‘Migrantes, misioneros de esperanza’, el Papa León XIV nos recuerda que ‘numerosos migrantes, refugiados y desplazados son testigos privilegiados de la esperanza vivida en la cotidianidad, a través de su confianza en Dios y su resistencia a las adversidades con vistas a un futuro en el que vislumbran la llegada de la felicidad y el desarrollo humano integral’. Además, el Papa nos alienta a reconocer que los migrantes católicos ‘pueden convertirse hoy en misioneros de esperanza en los países que los acogen’, pues su entusiasmo espiritual ayuda a revitalizar nuestras comunidades. Queremos que esta celebración sea una fiesta para todos: un momento de acción de gracias, de comunión, de encuentro entre culturas, de oración profunda y de compromiso eclesial. Que cada persona se sienta acogida y reconocida. Que nuestras comunidades, nuestras parroquias, sean espacios de acogida y de misión».

Según explica Francisco Javier Martínez, delegado de Migraciones de la Diócesis de Alcalá de Henares, «Los migrantes y refugiados no vienen a nuestras comunidades como simples receptores de ayuda, sino como hermanos que nos traen la frescura de su fe y la fuerza de su esperanza. Ellos enriquecen nuestras parroquias con su testimonio, nos sacan de la rutina y nos recuerdan que la Iglesia es verdaderamente católica cuando abraza todos los rostros y culturas. Como señala el Papa León XIV, los migrantes católicos ‘pueden convertirse hoy en misioneros de esperanza en los países que los acogen’. Por eso, este Jubileo quiere ser un signo profético: que nuestras comunidades descubran en la acogida no una carga, sino una bendición, y que juntos caminemos hacia una fraternidad capaz de transformar la sociedad desde el Evangelio».
