«Una tregua del Cielo»: El Rosario de Antorchas organizado por la Escuela diocesana de Evangelización iluminó las calles de Alcalá de Henares

​El pasado sábado 9 de mayo de 2026, la Escuela Diocesana de Evangelización celebró su tradicional Rosario de Antorchas, una cita que este año estuvo marcada por la fe inquebrantable y lo que muchos no dudaron en calificar como un pequeño «milagro» meteorológico. El deseo de una Madre ​»Tras una jornada de lluvias intensas que amenazaban con cancelar el acto, parecía que la imagen de la Virgen se resistía a quedarse bajo techado. Contra todo pronóstico, el cielo concedió una hermosa tregua, abriendo paso a una tarde luminosa y despejada. Fue el escenario perfecto para dar ese esperado «paseo con Nuestra Madre» por el corazón de Alcalá de Henares a hombros de miembros de la Hermandad de la Columna que llevó todo el tema del orden», explican desde la Escuela diocesana de Evangelización. Un camino de oración y altares ​Acompañada por una multitud de fieles, la cálida luz de las antorchas y las velas, y bellos cantos la procesión realizó paradas en cinco altares cuidadosamente preparados por distintos carismas y realidades de nuestra diócesis: ​Hermandad del Carmen ​Mujeres de Emaús ​Renovación Carismática ​Oración de Madres ​Hermandad del Cristo de la Columna Hogar de la Madre Los organizadores del rosario explican que «cada parada fue un momento de profunda oración, destacado por la alegría de los más pequeños. Los niños, con entusiasmo y devoción, lanzaban pétalos de rosas a la Virgen cada vez que era entronizada en los altares, llenando el aire de color y aroma.» Durante todo el recorrido, los misioneros de la Escuela de Evangelización se acercaban a los viandantes y personal sentado en las terrazas para conversar con ellos mientras regalaban rosarios, estampas y libritos de la Virgen de Fátima y palabritas de vida y hacían que dirigieran una mirada hacia la imagen que procesionaba. Un final dulce y fraterno ​La jornada no terminó con la bendición impartida al concluir el rezo del santo Rosario. Al finalizar el recorrido, todos los que acompañaron a la Virgen y quienes aceptaron la invitación se reunieron para compartir una chocolatada fraterna.

Los scouts participaron en el primer rosario de la aurora de mayo junto a la Cofradía de Nuestra Señora del Val

El pasado sábado 4 de Mayo el grupo Scout Justo y Pastor y el grupo Guía Virgen del Val de Alcalá de Henares participaron en el primer Rosario de la Aurora al que fueron invitados por sus tan queridos amigos de la Ilustre Cofradía Nuestra Señora Virgen del Val. Como ya sucediera el año pasado, el madrugón no impidió que un nutrido grupo de chicos y chicas de estos grupos, con sus familias, acompañaran a la Virgen en este inicio del mes de mayo, en el que se la venera especialmente. La Eucaristía fue celebrada por el Consiliario de los scouts, D. Jouse Mulet, y por el capellán de la Cofradía, D. Luis Eduardo Morona Alguacil. Después todos los asistentes pudieron compartir un desayuno fraterno para terminar de despertarse. Así es como lo vivió una de las familias: ¡Vaya jornada más bonita la del sábado 4 de mayo! Madrugar para acompañar a la comunidad, al grupo Scout Justo y Pastor y Virgen del Val y a los feligreses de la Parroquia Santa Teresa de la Garena, en la Plaza Puerta de Aguadores, fue toda una apuesta llena de valentía y devoción. ¡Qué maravilla ver a tantas personas reunidas para honrar a nuestra Madre en su mes! El camino desde la Plaza hasta la Ermita del Val fue como una travesía llena de fe y alegría. Tanto el Rosario de la Aurora como la Eucaristía, dirigida por D. Josué Mulet Jaume y acompañada por un grupo de sacerdotes y seminaristas, fue un momento verdaderamente especial para dar gracias por el amanecer de este primer sábado de mayo. Y aunque despertar al más pequeño de la casa para ir no fue tarea fácil (¡quién diría que los lobatos también necesitan su dosis de sueño!), la recompensa de escuchar estas palabras de mi lobato al salir de Misa hizo que todo valiera la pena:«¡Papá, ha merecido la pena!». Esas palabras resonaron en mi corazón, recordándome el verdadero significado de la devoción y el amor filial. ¡Viva nuestra Madre, viva la Virgen del Val, viva nuestro Dios! Que esta experiencia nos llene de bendiciones y nos recuerde siempre el poder del amor y la unidad en la fe. Los Scouts dan las gracias a la Cofradía por su invitación y confían en que sus grupos sigan creciendo en amor a nuestra patrona, Nuestra Señora del Val, así como a los patronos de nuestra diócesis, los Santos Niños Justo y Pastor. El escultismo ¡merece la pena!