Néstor, pasionista, diácono y profesor en el colegio San Gabriel, de Alcalá de Henares, será ordenado sacerdote en Panamá

nestor pasionista alcala henares

Néstor Noel Carrillo González es religioso pasionista y diácono de la Iglesia católica. Nació hace 32 años en Panamá y actualmente sirve pastoralmente y trabaja como profesor de religión en el Colegio San Gabriel, centro educativo pasionista fundado hace 58 años en Alcalá de Henares. Antes de llegar a la ciudad complutense, Néstor realizó misiones en lugares como la Selva Amazónica del Perú, en Ecuador o El Salvador; desarrolló su formación de aspirantado en Panamá y sus estudios de filosofía en la Pontificia Universidad Católica del Ecuador. Posteriormente hizo su noviciado en Daimiel, Ciudad Real, a donde llegó en 2019; y realizó estudios teológicos en la Universidad San Buenaventura, en Bogotá, Colombia. En septiembre de 2023 fue ordenado diácono en el colegio San Gabriel por Mons. Antonio Prieto Lucena, obispo de la Diócesis de Alcalá de Henares. El próximo 25 de julio de 2026 será ordenado sacerdote en Panamá por Mons. José Domingo Ulloa Mendieta, arzobispo de Panamá. Antes de viajar a su país natal hemos podido conversar con él para que nos hable sobre su congregación, sobre por qué viste con hábito o acerca de los santos que le han acompañado en su discernimiento vocacional. ¿Qué es la congregación pasionista? Nuestra congregación se llama «La Pasión de Nuestro Señor Jesucristo», fundada en 1720 por el religioso San Pablo de la Cruz, el primer pasionista, el máximo místico del siglo XVIII. Y nuestro principal carisma es anunciar, vivir y predicar la Pasión de Jesucristo como mayor obra de amor de Dios hacia la humanidad. ¿Cuándo te llamó Dios? Fue secuencial. La fe se cultiva y se vive en la experiencia familiar. Y en mi caso, Dios me regaló una familia de fe, de Iglesia. Desde que tengo conciencia he asistido con ellos a la Eucaristía. Creo que ese es un gran comienzo, un gran paso, la semillita de la fe y de la vocación. Gracias a ello hice mis sacramentos de la primera Comunión, la Confirmación… Pero no fue específicamente hasta que hice mis sacramentos de la Confirmación en Panamá, en la parroquia San Nicolás de Bari -comunidad Pasionista- que tengo ese acercamiento de dar mi vida a Dios por medio de esta congregación pasionista. Anhelaba ser sacerdote, anhelaba también ser profesor y también ser psicólogo. Y hoy en día pues llevo casi esos tres momentos. Actualmente estoy aspirando a continuar con los estudios de Psicología. Dios hace camino y creo que ha hecho camino conmigo durante todos esos años. Se fue cultivando desde la infancia, fortaleciéndose en el sacramento de la Confirmación y dando ese sí definitivo cuando tenía 21 años. ¿Por qué llevas el hábito religioso cuando algunas veces, hoy en día, no es habitual? San Pablo de la Cruz, que fue el primer pasionista, en 1720 viste con una túnica negra que para él representaba el hacer luto por la Pasión. En su época, él enfatizaba que los principales males que hay en la sociedad en ese entorno, en ese siglo, es porque el ser humano ha abandonado la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo. Porque si somos conscientes de que hubo alguien que se entregó por amor a nosotros, el ser humano no haría daño a su prójimo, a su hermano. Y es una frase que incluso hoy en día, en pleno siglo XXI, en 2026, sigue estando vigente. Entonces, nosotros hacemos memoria de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo con el hábito de hacer luto por la Pasión. El recordar -si hay alguien que se ha olvidado de ese amor total- que principal compromiso y responsabilidad de los pasionistas es hacer memoria y demostrar a la humanidad y a nuestra Iglesia que el Señor se entregó en la cruz por amor. Y el hábito negro tiene algunos signos… Tiene principalmente el escudo de la Pasión, el escudo que se da cuando se realiza la profesión temporal. Es un signo en forma de corazón que en sí es negro, porque negro es el pecado de la humanidad. Pero aún así, sobre ese corazón negro está puesto un corazón blanco, que es la misericordia de Dios, que todo lo perdona, lo purifica y lo transforma. Hay unas letras en griego y en latín, y el Crismón Nuestro fundador, San Pablo de la Cruz, siempre recalcaba que la Pasión de Jesucristo «esté siempre grabada en vuestros corazones». Entonces, vemos que Jesús, escrito en latín y en griego, no solamente es para Occidente ni Oriente, sino es un Jesús para toda la humanidad, a nivel universal. En el escudo hay también tres clavos, que representan los de la crucifixión del Señor. Tenemos también una cruz, instrumento de salvación, signo de salvación. Es el Señor que nos redime y entrega su vida en una cruz. Pero también es una cruz blanca que evoca a la resurrección, a la luz, a la vida eterna. Y esa es la misión del pasionista, acompañar hoy en día a los crucificados. Pero no solamente el estar ahí, sino acompañarles en ese proceso para que ellos puedan descubrir la vida, descubrir que todo problema y toda situación difícil tiene solución. Y arriba de la cruz hay como una especie de trébol que representa Padre, Hijo y Espíritu Santo. La Santísima Trinidad es Dios en su totalidad, que se crucifica por amor. Pero también está lo que es la pasión, la muerte, la resurrección, ese triduo pascual. Es una catequesis. Llevamos el Rosario también. En principio no formaba parte del hábito pasionista, sino que años después, la orden dominica le regala el Rosario primitivo a la congregación pasionista. ¿Qué significa para ti el Colegio San Gabriel, de Alcalá de Henares? Es la cuna en la cual muchos chicos y jóvenes de Alcalá han pasado. Hemos tratado, nosotros como religiosos, de transmitir con amor el carisma de la congregación. Pero también transmitir los valores humanos, que al fin también son cristianos. Nosotros, como congregación en la Diócesis de Alcalá, hemos acompañado a la familia a descubrir ese amor de Jesús crucificado, pero también a demostrar y a