El pasado 29 de noviembre de 2025, el Monasterio de las Bernardas de Alcalá de Henares acogió el retiro para jóvenes “Inquietos”, organizado por la Delegación de Pastoral Vocacional junto a la Delegación de Infancia y Juventud de la Diócesis de Alcalá. La jornada estuvo guiada por las Hermanas Agustinas de la Conversión, que acompañaron a los participantes en un intenso camino de oración y discernimiento.
En el retiro participó una veintena de jóvenes, que vivieron una experiencia marcada por el silencio, la escucha y el encuentro personal con Dios. Al inicio del día, una de las hermanas ofreció unos breves “tips” espirituales, que sirvieron como base para la reflexión de toda la jornada, ayudando a los jóvenes a situar su corazón ante Dios.
A lo largo del retiro se profundizó en la experiencia del “corazón inquieto”, inspirada en las palabras de San Agustín, quien recordaba que el corazón humano “no descansa hasta que descanse en Él”. Después, los participantes disfrutaron de un tiempo de oración personal en silencio, seguido de la celebración de la Eucaristía y un espacio de adoración eucarística que marcó uno de los momentos más intensos del día. La jornada concluyó con una comida fraterna y un tiempo de convivencia con las Hermanas Agustinas, en un ambiente cercano y sencillo.
Algunos de los participantes compartieron su experiencia, como Carlos Alberto, que señaló que “de Inquietos me llevo que no puedo estar viendo la vida desde el balcón. Tengo que arriesgarme, tomar mis decisiones sin esperar a que me digan qué elegir. Sino, yo arriesgarme, porque así es como merece la pena. Merece muchísimo más la pena vivir arriesgado y fallar que nunca decir nada. Me llevo de Inquietos unas claves que me van a ayudar para el resto de mi vida, tanto en la oración como en todo”. Por su parte, Carmen expresó que “me llevo de Inquietos unas claves, que me van a ayudar para el resto de mi vida, tanto en la oración como en todo. El Señor es el único capaz de satisfacerme, es el único capaz de calmar esa inquietud que tengo yo en el corazón y de llenarme completamente”. E Isabel compartió que de este retiro “me llevo el deseo de ahondar en mi corazón y en mi interior y descubrir qué es lo que me está pidiendo el Señor a mí y cómo yo tengo que llevarlo eso a los demás”.

Un retiro espiritual que deja huella
El retiro “Inquietos” ha supuesto para los jóvenes una invitación clara a no conformarse, a mirar su vida con hondura y a dejar que Dios entre en sus preguntas más profundas. Desde el silencio, la oración y la convivencia, los participantes regresaron a su rutina diaria con el deseo de seguir buscando, con un corazón más despierto y disponible, la voluntad de Dios en sus vidas.


