Así es el regalo que han realizado en la cárcel de Estremera para el Papa León XIV en su visita a Madrid

Los próximos 6, 7 y 8 de junio de 2026, un grupo de presos del Centro Penitenciario Madrid VII (Estremera) podrá acudir a la capital española para ver y escuchar al Papa León XIV. Participarán en la Vigilia de Jóvenes, en la Misa del Corpus Christi en Cibeles y en el encuentro en el estadio Santiago Bernabéu. El sacerdote de la Diócesis de Alcalá de Henares, Luis Peláez, capellán de la cárcel de Estremera y párroco de Valdaracete, acompañará junto con algunos funcionarios a a este grupo de presos. Con este motivo, el pasado miércoles 27 de mayo de 2026 el programa ‘Buenos Días Madrid‘, de Telemadrid, entrevistó en directo a Luis Peláez, quien afirmó que todos están «muy ilusionados» con la visita del Papa a Madrid. Además, explicó que los procesos de selección para la salida de los presos dependen «de los educadores, de los trabajadores sociales, de los psicólogos… Estamos muy agradecidos de que hayan querido poner su granito de arena para que esta selección se haya dado. Los presos están contentos, alegres de poderse encontrar con el Papa y de poderse encontrar con toda la Iglesia». El capellán del C.P. Madrid VII también recordó en ‘Buenos Días Madrid’ que «la función de la cárcel además de cumplir la condena es poder reinsertar y poder reorientar a aquellos que han cometido algún delito». Por eso, explicó que estas salidas «vienen muy bien para poder mostrar otro horizonte a los que están privados de libertad y para que puedan volver a tomar, cuando ya les queda poco para salir de la prisión, la temperatura de la calle y volver a habituarse a la vida normal. Esta actividad está dentro de las funciones habituales que la cárcel hace para la reinserción y la reeducación de los presos. Por lo tanto, un acto como este nosotros lo hemos querido aprovechar para que también los privados de libertad puedan tener su protagonismo y puedan estar cerca del Papa«. Un regalo especial cargado de simbolismo para León XIV Además, un grupo de mujeres de la cárcel de Estremera ha elaborado para el Papa León XIV un regalo especial: un cuadro del escudo del Santo Padre bordado en punto de cruz. La intención es poder hacérselo llegar al Santo Padre a través de Mons. Ángel Román, actual obispo de Albacete, quien fue capellán del Centro Penitenciario Madrid VII hasta el 3 de mayo de 2025. Este cuadro, según explicó Luis Peláez a la entrevistadora Erika Barreras, se le ofrecerá al Santo Padre «como un símbolo de todo el trabajo interno, en la oscuridad, que se hace dentro de los corazones de los presos, que tienen que ir tejiendo poco a poco otra vez su vida para volver a salir mejor que entraron».
Internos del Centro Penitenciario Madrid II peregrinaron a la Catedral-Magistral para ganar el Jubileo 2025

El pasado 26 de noviembre de 2025, con motivo del Año Jubilar, la Delegación diocesana de Pastoral Penitenciaria organizó una peregrinación del Centro Penitenciario Madrid II de Alcalá-Meco a la Catedral-Magistral de los Santos Justo y Pastor en Alcalá de Henares. Un grupo de internos de este centro penitenciario junto con funcionarios, voluntarios y capellanes caminaron desde el C.P. Madrid II hasta la iglesia de Santa María la Mayor, donde se juntaron con internos que estaban disfrutando de permiso en el piso de acogida de la Pastoral Penitenciaria. Allí hicieron una oración de preparación, escucharon unas oraciones ofrecidas por dos internos y recibieron una insignia representativa. Peregrinaron a la Catedral-Magistral, oraron en la capilla de San Pedro y rezaron en la Cripta de los Santos Niños, donde proclamaron el Credo. «Agradecimos la acogida y la visita al párroco, Fermín, que nos acompañó. Desde allí nos dirigimos al Palacio Arzobispal donde fuimos recibidos por el obispo D. Antonio Prieto», explica una de las voluntarias de esta pastoral. La jornada concluyó con una comida fraterna antes de regresar a última hora al Centro. «Fue una experiencia de fraternidad, muy agradable para todos y un día inolvidable de vivencia cristiana de Esperanza», concluye la voluntaria.
El Año Jubilar de la Esperanza llegó a los jóvenes presos de Alcalá-Meco

El pasado 5 de julio por la tarde, los jóvenes privados de libertad en la cárcel de Alcalá-Meco pudieron participar del jubileo de la esperanza que se está desarrollando durante este año 2025. Unos cuantos jóvenes voluntarios, junto a algunos sacerdotes y nuestro obispo D. Antonio se hicieron presente en el centro penitenciario para proponer a los asistentes al acto una tarde diferente en la que se pudiera reflexionar y aprender a vivir mejor la esperanza. Sobre las 16:30, en el salón de actos de la cárcel, «los internos jóvenes fueron calurosamente recibidos. Después, los voluntarios y los internos interactuaron y se conocieron mejor en varios juegos de presentación. Las dinámicas dieron paso a un breve coloquio sobre la esperanza que terminó con las reflexiones de nuestro obispo. Mons. Prieto Lucena pidió a los jóvenes presos que no perdieran la esperanza y buscarán proyectos concretos para poder continuar su vida fuera de prisión. La esperanza es más fuerte que el dolor y el sufrimiento. La esperanza es una luz en la noche que nos permite caminar, a pasar de las dificultades», explica Claudia Anta, organizadora de este encuentro. Para finalizar el acto, los internos escribieron en un papel «aquello que les hacía desconfiar y perder la esperanza, para identificarlo en sus vidas y desterrarlo. Al igual que se les pidió escribir en otro papel aquello que les generaba esperanza para ponerlo en una puerta confeccionada en papel que terminó rasgándose para poder atravesarla, haciendo así referencia a la puerta santa que se cruza para obtener la gracia del jubileo«, afirma Anta. Al finalizar el acto, nuestro obispo recibió un obsequio de los jóvenes privados de libertad: un cuadro en el que se podían leer los nombres de aquellos jóvenes que cumplen condena en esa prisión, acompañado del dibujo de una cadenas rotas y una ancla. La organizadora recuerda que «todo esto no sería posible sin la colaboración de las autoridades y el personal laboral del centro penitenciario Madrid II, a los cuales desde aquí queremos agradecer su colaboración. Al igual que queremos agradecer compartir su esperanza e ilusión a todos aquellos que ayudaron al desarrollo de esta actividad, incluido el apoyo y aliento de D. Antonio Prieto».
La Pastoral Penitenciaria se vuelca con los afectados por la DANA

El pasado mes de noviembre, el Centro Penitenciario Madrid II, tras consultar a los internos y a los responsables del centro desde la capellanía de la delegación diocesana de Pastoral Penitenciaria y ADYF, inició una campaña de ayuda a los afectados por la DANA. Todos los años, por diciembre, la Pastoral Penitenciaria de Alcalá de Henares hace una campaña de recogida de alimentos para los más necesitados: la “Operación Kilo-Litro”. Dadas las circunstancias, este año la delegación ha adelantado la campaña y modificado el tipo de recogida. Con el nombre “No podemos ir allí pero ayudamos desde aquí” ha sido una campaña focalizada en donativos económicos, desde el 12 hasta el 28 de Noviembre. El 29 de Noviembre terminó la campaña con una muy buena participación de los internos vistos los resultados y sus posibilidades, que agradecen desde la delegación diocesana de Pastoral Penitenciaria. Durante la misma se han recaudado un total 1.296 €: 655€ de los internos y 641 € de los voluntarios y profesionales que han querido colaborar. Se ha enviado lo recaudado a las distintas provincias afectadas: Cuenca, Albacete y Valencia.
Entrevista a Luis Peláez, delegado de pastoral penitenciaria, con motivo del día de la Merced

Cada 24 de septiembre, la Iglesia católica celebra la festividad de Nuestra Señora de la Merced. Esta advocación tiene un gran vínculo con la pastoral penitenciaria. Con tal motivo, en el programa «El Espejo de la diócesis de Alcalá», de COPE, del pasado viernes 20 de septiembre de 2024 pudimos entrevistar al sacerdote Luis Peláez, delegado diocesano de pastoral penitenciaria y capellán de la cárcel de Estremera. Tenemos con nosotros a Luis Peláez, párroco de Valdaracete y, además, nuevo delegado de la pastoral penitenciaria desde que se hizo público su nombramiento el día 7 de junio, día del Sagrado Corazón. Buenas tardes, Luis, y bienvenido al Espejo. Buenas tardes. Muchas gracias por invitarme. Paz y bien. ¿En qué contexto se mueve la pastoral penitenciaria? La pastoral penitenciaria se mueve en nuestra diócesis en todo lo que tiene que ver en el ambiente con la cárcel y con lo que tiene que ver también con la salida de la cárcel. En nuestra diócesis hay tres cárceles; hay una de hombres en Alcalá-Meco, hay otra de mujeres también en Alcalá-Meco, y hay una cárcel mixta en Estremera. En Alcalá-Meco, tanto en hombres como mujeres, habrá entre las dos cárceles unos 1.000 internos. En Estremera habrá unos 1.200 internos. También es verdad que Alcalá-Meco tiene una prisión militar pero esa se atiende desde el arzobispado castrense. Alcalá-Meco también cuenta con un CIS (Centro de Integración Social), que es un centro donde cumplen condena aquellos que ya han obtenido el tercer grado. Hay, más o menos, en toda nuestra diócesis unos 2.200 presos a quienes se atiende a través de cinco capellanes y de unos cuantos voluntarios. ¿Por qué la Iglesia se mete en la cárcel? Porque nada de lo humano le es ajeno y porque no nos es a nosotros lícito desesperar de nadie. A mí me gusta recordar unas palabras que D. Jesús Vidal, cuando fue administrador apostólico de nuestra diócesis, dijo ante los internos de Estremera. Yo estaba en ese acto como capellán de aquel centro. Dijo que la Iglesia en la cárcel lo que hace es dar al interno la posibilidad de mirarse desde Cristo como le mira el Padre. Y eso me parece que es, al final, lo que hace la Iglesia en todos los lugares; dar la posibilidad de mirar nuestras miserias, nuestras grandezas y nuestra dignidad como la mira el mismo Dios. Por eso se mete en la cárcel, porque donde hay personas está la salvación de Cristo. La sangre de Cristo salva a todos, entonces por eso la Iglesia quiere tener una presencia viva en la cárcel porque solo ella es capaz de enseñar a los demás cuál es el camino del cielo, cuál es el camino de la plenitud. ¿Y cómo lo enseña la Iglesia a los internos, y a los que salen, que tiene que acompañar? Pues como lo hace en todos los lugares, a través de tres cosas. La primera, las celebraciones litúrgicas, a través de celebrar el misterio de Cristo vivo con los signos que Él nos ha querido dejar, la escucha de la Palabra y la celebración de la Eucaristía o el perdón de los pecados. La escucha y el acompañamiento, que eso es una cuestión fundamental porque las personas privadas de libertad suelen, bajo muchas capas de orgullo, muchas veces, sentirse despreciadas. La Iglesia enseña que Dios les ama y que la dignidad no la pierden nunca jamás. La segunda cosa que hace la Iglesia es enseñar a través de la catequesis, a través del acompañamiento, a través del diálogo, de la conversación y de la escucha. Saber y ponerles en contacto de que Dios les ama y de que no son un error, de que no son fruto de la casualidad sino que Dios les estima y la Iglesia también. Y lo tercero que hace es intentar ofrecer su generosidad, su cariño y su amor a través de la caridad, como lo hace a través de un montón de instituciones dentro y fuera de la cárcel. Para eso los voluntarios, los capellanes, todos los que están metidos en estas cuestiones de la pastoral penitenciaria, intentan ver sus necesidades, ya sean materiales, espirituales, físicas o de cualquier manera, e intentan en la medida de sus posibilidades suplirlas o cubrirlas. Obviamente hay un contacto muy directo y estrecho con los internos. ¿Cómo es la relación con ellos y cómo acogen todo esto? Hay un contacto muy directo y hay una relación de cariño, hay una relación de verdadera paternidad y de verdadera maternidad que tiene la Iglesia sobre ellos como tiene sobre cada uno de nosotros. Los internos son personas. El delito está cometido y tendrán que pagarlo y la Justicia lleva sus cauces; pero el delito no es más grande que la persona. La dignidad humana está por encima de cualquier falta que se pueda haber cometido. Y también, la Iglesia siempre dice que el hombre es imagen de Dios. Sí que es verdad que nosotros lo que tratamos es de acompañar y de ayudar a la reinserción en la medida de las posibilidades. Nunca perdiendo que su corazón está hecho igual que el nuestro. A mí siempre me viene a la cabeza una conversación que tuve con un interno que ha salido ya a la calle. Venía a decirme que él empezó a vivir por el lado oscuro de la vida cuando de niño -no tendría 10 o 12 años- robaba las vueltas del pan a su madre. A mí esto me hizo caer en la cuenta que en San Agustín, en las Confesiones, también habla de que él empezó su lado oscuro de la vida comiendo y robando unas peras que no eran suyas. Por qué ellos y no yo es un misterio que el Papa Francisco -que le gusta mucho visitar las cárceles y que cada vez que hace un viaje apostólico tiene algún encuentro con internos de alguna prisión- es una pregunta que se hace siempre al principio: «por qué ellos y no yo». Y
Escucha «El Espejo de la Diócesis de Alcalá» (20 de septiembre de 2024)

Un viernes más ofrecemos el programa El Espejo de la Diócesis de Alcalá. Como cada semana, se ha vuelto a emitir hoy, 20 de septiembre de 2024, en radio COPE. Este espacio de información religiosa de nuestra diócesis puede escucharse en la frecuencia 92.0 FM, todos los viernes de 13.33 a 14 horas. Oír el programa completo Hoy, con motivo de la cercana fiesta de la Virgen de la Merced, hablamos con Luis Peláez, sacerdote delegado de la Pastoral Penitenciaria, acerca de la presencia de la delegación en las instituciones y centros penitenciarios presentes en la diócesis de Alcalá de Henares. A lo largo de la entrevista cuenta por qué la presencia de la Iglesia en la cárcel es fundamental y cuáles son los pilares fundamentales para una verdadera reinserción. También escuchamos unas palabras de don Antonio Prieto Lucena y de Emilio Chuvieco, catedrático de la UAH y director del Secretariado para el Cuidado de la Creación, de encuentro por la primera jornada de oración por el cuidado de la creación. Además, también contamos con la presencia del vicario general de la diócesis, Alberto Raposo, quien nos habla de las jornadas sacerdotales, reuniones mensuales a las que acuden los presbíteros de la diócesis complutense para unirse en oración y recibir formación. Por último, don Francisco Rodríguez González, delegado diocesano de Iniciación Cristiana, explica en qué consiste el envío de catequistas, que tendrá lugar el sábado 21 de septiembre. También, como ya es costumbre, escuchamos la sección semanal «El Minuto del Obispo». Hoy, Mons. Prieto Lucena nos habla de Santa Josefina Bakhita, quien de niña fue secuestrada en Sudán y vendida como esclava al menos cinco veces. Terminó por conocer la fe cristiana en Italia y se hizo religiosa. En Spe Salvi el testimonio de Josefina es paradigmático de la esperanza vivida heroicamente. Durante el programa ofrecemos también otras noticias sobre nuestra diócesis. Recuerda suscribirte al canal de YouTube de la diócesis «Obispado Alcalá de Henares» y dale a la campanita para recibir alertas cuando subamos un programa nuevo y poder escuchar los programas ya emitidos. Escucha otras entrevistas de El Espejo de la Diócesis de Alcalá
Internos de Alcalá-Meco participan en una iniciativa solidaria en pueblos de Guadalajara

Un grupo de internos del Centro Penitenciario Madrid 2 de Alcalá Meco, como ya hicieron en una edición anterior, ha participado en una iniciativa de pintura solidaria propuesta por Juan Antonio Mínguez, sacerdote de la diócesis de Sigüenza-Guadalajara. Esta diócesis, al no contar con un centro penitenciario propio, acompaña a sus fieles que cumplen condena en este centro. Durante cuatro días, los internos convivieron con los vecinos de Medranda y Cendejas de Enmedio, donde pintaron las paredes del cementerio y repararon las humedades de la iglesia local. La actividad no solo buscaba mejorar el entorno, sino también fomentar la integración y el sentido de comunidad. Moncho Martínez, sacerdote de la diócesis de Alcalá de Henares y capellán de Madrid 2, ofreció una paella a los participantes. El alcalde de Medranda y otros vecinos también se sumaron a la iniciativa, colaborando en la organización de la intendencia. El centro cultural del pueblo fue acondicionado para alojar a los internos durante su estancia. La visita del obispo de Sigüenza-Guadalajara, Mons. Julián Ruiz, fue uno de los momentos más destacados. El obispo compartió la paella y disfrutó de una relajada sobremesa con los presentes, subrayando el carácter constructivo y positivo de la actividad. Para internos, vecinos y visitantes, la experiencia fue enriquecedora y beneficiosa, favoreciendo la realización personal y la preparación para la reintegración social de los internos. Los participantes propusieron que este tipo de actividades solidarias se consideren como Trabajos en Beneficio de la Comunidad, dado su impacto positivo tanto para ellos como para los vecinos. Esta segunda salida solidaria ha dejado una huella significativa y se espera que no sea la última. Con muchos pueblos aún por embellecer, la iniciativa promete continuar creando lazos de solidaridad y mejorando comunidades.
Los miembros de la Pastoral Penitenciaria han celebrado el fin de curso

Como cada año al finalizar el curso, la Pastoral Penitenciaria de la Diócesis de Alcalá reunió a sus voluntarios. Un total de 22 voluntarios de los Centros Penitenciarios Madrid 1, 2 y 7, acudió al encuentro en la mañana del pasado 15 de junio en el C. U. Cardenal Cisneros de Alcalá, con un orden del día muy variado que comenzó con una oración y una reflexión breve sobre el documento del Papa Francisco acerca de la escucha. A continuación, el padre Moncho informó que el obispo, ante la propuesta que le hizo hace un año de poner su cargo a su disposición, nombró como Delegado diocesano de esta pastoral al capellán de Estremera y párroco de Valdaracete Luis Peláez. El P. Luis tenía la agenda cogida el 15 de junio y no había podido acudir al encuentro. Hasta que el nuevo delegado pueda hacerse cargo, el obispo ha pedido a Moncho que siga al tanto de la asociación ADYF y del piso de acogida. Explicó también que lo específico del delegado es animar y velar por la marcha global de esta pastoral en la Diócesis de Alcalá, su relación con los demás estamentos de la pastoral diocesana, con la pastoral penitenciaria de las otras dos diócesis madrileñas, y con el Departamento de esta pastoral de la CEE. Por último, Moncho, habló de cómo el trabajo entre los CCPP de la diócesis se ha programado anualmente a primeros de septiembre, en el equipo diocesano formado por el delegado, un responsable de la pastoral de cada CP, del área social, del área jurídica, de formación, del área de difusión y del Equipo de Familia. Después de la intervención de Moncho, comenzó el trabajo por grupos sobre el documento la Escucha activa de José Carlos Bermejo que se había enviado previamente con una introducción por Luis de la Peña. Las preguntas para el trabajo en grupos estaban relacionadas con el significado de la escucha con el corazón, abordaban las dificultades o facilidades en la escucha con personas privadas de libertad o la capacidad de sanación de la escucha activa, entre otras cosas. Tras una puesta en común, los miembros de la Pastoral Penitenciaria compartieron una comida para después seguir con una evaluación del trabajo realizado por la pastoral en los Centros Penitenciarios. Una evaluación que no solamente consistió en poner la mirada sobre los aspectos necesitados de mejora o modificación sino también en valorar los aspectos positivos. Finalmente se hicieron varias propuestas para el próximo curso con el objetivo de que la labor de los voluntarios de esta pastoral sea cada vez más fructífera dentro de nuestras posibilidades.
Crónica de la carrera solidaria en el Centro Penitenciario Madrid II

El pasado sábado 24 de Febrero tuvo lugar la “XVI Carrera solidaria con Manos Unidas”, en el Centro Penitenciario Madrid 2, organizada por Pastoral Penitenciaria. Se colocaron 6 puestos de control, donde el responsable apuntaba el paso de cada corredor de su grupo para el cómputo final. Había vasos con agua para que los corredores pudieran reponerse si lo precisaban. Paralelamente, se había dispuesto con antelación de una cuenta bancaria y un bizum para que los patrocinadores colaboraran con su donativo en apoyo del proyecto de este año a favor de losniños y jóvenes vulnerables en Kivu Norte (República Democrática del Congo). Este año han participado 120 internos y se han recaudado alrededor de 2.700€ de donativos. Durante una hora los privados de libertad corrían o andaban, cada uno según sus posibilidades, alrededor del campo de fútbol del centro, acompañados por música, animadores…. Un buen ambiente y mucha alegría por parte de todos los participantes hicieron corta esa hora de recorrido. Al final se les entregó un batido y una barrita energética; además, se comentó con todos los participantes las vicisitudes de cada uno. Fue un buen día para romper la rutina, vivir la Caridad y compartir experiencias. Posteriormente, se hizo un acto de entrega de tarjetas personalizadas a todos los participantes con su recorrido y participación en lo recaudado. La Pastoral Penitenciaria agradece a todos, corredores, patrocinadores, voluntarios, funcionarios… el éxito de la carrera por su apoyo y participación.
Manos Unidas y la Pastoral Penitenciaria organizan una carrera solidaria en el Centro Penitenciario Madrid II

”Los internos pondrán sus pies”. Con motivo de la campaña de Manos Unidas, el sábado 24 de Febrero, si el tiempo no lo impide, los internos del Centro Penitenciario Madrid 2 se hacen solidarios con dicha campaña, participando dentro de sus posibilidades. Por ello, se ha organizado una Carrera solidaria cronometrada en el Centro, con un recorrido para los internos de una hora alrededor del campo de fútbol. Aquellos que sean menos ágiles o que tengan problemas de salud podrán participar andando. La pastoral penitenciaria invita a todos, los internos y los externos al centro a participar de una u otra manera. Estos últimos o pueden ser los patrocinadores entregando un donativo por la causa. La carrera estará animada con música así como con el apoyo de los presentes, rompiendo así de una manera agradable la rutina del centro. Se computarán los tiempos de todos y se dará un valor a cada kilómetro recorrido dependiendo de la cantidad recogida en los donativos. En un acto posterior se les entregará a todos los participantes una tarjeta con los datos del recorrido y el equivalente económico de su esfuerzo.
Breve crónica del encuentro de formación de la Pastoral Penitenciaria Diocesana de Alcalá

Dentro de las actividades anuales de la Pastoral Penitenciaria, el sábado 13 de enero ésta tuvo el Encuentro de formación del voluntariado y capellanes de la Delegación diocesana de la Pastoral Penitenciaria de Alcalá en el Convento de “las Bernardas”. El encuentro comenzó, tras los saludos de los asistentes, con la presentación de cada uno para aquellos que asistían por primera vez. Continuaron con una oración y un canto. Para el trabajo sirvió de referencia la ponencia del Cardenal de Madrid José Cobo sobre la “La cárcel en el corazón de la Iglesia” en las 34 Jornadas de Pastoral Penitenciaria para delegados y Capellanes de Pastoral Penitenciaria. «Tras una pausa para compartir café y dulces», cuenta Carmen Gallego Iniesta, «nos reunimos por grupos para ver qué destacábamos de estas ideas que nos habían hecho reflexionar a cada uno y cómo podían mejorar nuestro acompañamiento y pastoral en adelante». Hubo una puesta en común de dicha conclusiones, siempre enriquecedoras. Carmen prosigue: «Después de dar cuenta de los distintos “manjares” que había aportado cada uno, con la animada charla mientras tanto, hicimos una valoración del caminar en los distintos Centros Penitenciarios en los que estamos presentes, problemas si hay, cómo abordarlos, posibles actividades….» Terminaron animados con la presencia de los nuevos voluntarios, que aportarán savia nueva en la tarea de la pastoral y dando gracias a Dios por este día que les había regalado, tras dar las gracias a las religiosas que les habían acogido.