AUDIO Y TEXTO
Lección magistral de Mons. Reig Pla: La enseñanza social de la encíclica “Humanae vitae” de San Pablo VI

El lunes 13 de noviembre, se celebró la Jornada Lateranense en la Sección Extra-Urbana de Valencia del Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II para Ciencias del Matrimonio y la Familia. A las 18:30 horas se celebró la Santa Misa en la Capilla de la Sede de Santa Úrsula de la Universidad Católica de Valencia (UCV), presidida por Mons. Enrique Benavent Vidal, Arzobispo de Valencia y Vice-Gran Canciller de esta Sección del Instituto. A continuación, y a invitación de Mons. Benavent, Mons. Juan Antonio Reig Pla, Obispo emérito de Alcalá de Henares y doctor en Teología Moral, impartió, en el salón de actos de la UCV, la lección magistral bajo el título «La enseñanza social de la encíclica “Humanae vitae” de San Pablo VI». Posteriormente tuvo lugar una cena-coloquio con el Sr. Arzobispo de Valencia, Mons. Reig, autoridades académicas y amigos del Instituto. Mons. Juan Antonio Reig fue Vicepresidente del Pontificio Instituto Juan Pablo para Estudios sobre el Matrimonio y la Familia -Sección Española- (1994-2017) y de la Sección Extra-Urbana de Valencia del Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II para las Ciencias del Matrimonio y la Familia (2017-2019). A continuación ofrecemos el texto y el audio de la lección magistral. Escucha el audio completo de la conferencia: LA ENSEÑANZA SOCIAL DE LA ENCÍCLICA “HUMANAE VITAE” DE SAN PABLO VI Juan Antonio Reig Pla Obispo emérito de Alcalá de Henares Valencia, 13 de noviembre de 2023 Jornada Lateranense en el Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II para Ciencias del Matrimonio y la Familia Como nos recuerda el Papa Francisco «es preciso redescubrir el mensaje de la Encíclica Humanae vitae de Pablo VI, que hace hincapié en la necesidad de respetar la dignidad de la persona en la valoración moral de los métodos de regulación de la natalidad». Para comprender la importancia y la trascendencia de esta Encíclica es necesario, sin embargo, describir la naturaleza y el ámbito en el que se sitúa esta enseñanza. Del mismo modo, es imprescindible conocer los antecedentes de esta doctrina, el contexto cultural y sociológico en el que fue publicada y el carácter social de los principios y fundamentos que la sostienen.  La Humanae vitae en el ámbito de la moral social Cuando se habla de la sexualidad humana lo habitual es situarla en el ámbito de lo privado y circunscrita a su dimensión afectiva y compensatoria de la búsqueda de placer, en la que la procreación es algo añadido desde fuera al propio ejercicio de la unión sexual. Sin obviar la legitimidad del placer y su resonancia afectiva, la enseñanza de la Humanae vitae corresponde a lo que llamamos moral social o Doctrina Social de la Iglesia. Así nos lo recordaba Benedicto XVI al relacionar tanto las encíclicas Evangelii nuntiandi como Humanae vitae de San Pablo VI con su otra encíclica Populorum progressio. Estas son sus palabras: “La Encíclica Humanae vitae subraya el sentido unitivo y procreador a la vez de la sexualidad, poniendo así como fundamento de la sociedad la pareja de los esposos, hombre y mujer, que se acogen en la distinción y en la complementariedad; una pareja abierta a la vida. No se trata de una moral meramente individual: la Humanae vitae señala los fuertes vínculos entre la ética de la vida y la ética social, inaugurando una temática del magisterio que ha ido tomando cuerpo poco a poco en varios documentos y, por último, en la Encíclica Evangelium vitae de Juan Pablo II” (Benedicto XVI, Caritas in veritate, 15). Situados en esta perspectiva hemos de afirmar que, aunque está herida por el pecado, la sexualidad es buena, es una dimensión esencial de la persona que afecta a su unidad cuerpo-espíritu y que en su diferencia varón-mujer responde a la vocación original al amor y a la procreación. La sexualidad humana, cuyo contenido coincide con la misma persona varón-mujer, no se agota en su dimensión personal privada. Desconocer la relevancia pública del bien de los esposos, de los hijos y de la misma sociedad que se origina en la familia, no sería hacer justicia a la realidad de lo que se pone en juego en la sexualidad humana. El contexto cultural y social La Encíclica Humanae vitae fue publicada el 25 de julio de 1968, concluido el Concilio Vaticano II. Unido al mayo francés de ese mismo año, pero con raíces que vienen de antes, se fue imponiendo lo que se llama la cultura de la separación: separación cuerpo-espíritu, espiritual-material, individuo-comunidad, etc. Se trata de la entronización del dualismo antropológico que niega los significados y la gramática del cuerpo humano y reduce la persona a su libertad-racionalidad. Con estas raíces gnósticas se propicia el individualismo, el carácter creador de la conciencia y la libertad que se ha ido encaminando paulatinamente, en la sociedad postmoderna, hacia el emotivismo cuyo horizonte próximo es el nihilismo y su deriva hacia el posthumanismo y el transhumanismo.  La expresión visible de esta trayectoria es la revolución sexual que va unida a la cultura de la separación y al dualismo antropológico. En su primera entrada la revolución sexual pretende separar la sexualidad de la procreación. Como hemos dicho la procreación es considerada como un añadido externo a la unión sexual. En segundo lugar, se desvincula la sexualidad del matrimonio como una victoria del amor libre y, finalmente, se desvincula también la sexualidad del amor para pasar a ser un juego consentido al margen de la finalidad intrínseca de la sexualidad humana y sus significados. Todo esto lo hacía posible la anticoncepción química con el descubrimiento de los anovulatorios, lo que se ha conocido como la “píldora anticonceptiva”. Del mismo modo que la sexualidad humana en su diferencia varón-mujer era una profecía que apuntaba a su plenitud en el sacramento del matrimonio, participación del amor de Cristo por su Iglesia, la anticoncepción era una semilla que no solo hay que relacionar con la mentalidad abortiva como lo hizo San Juan Pablo II (Evangelium vitae, 13) sino que su malicia se iría manifestando en el fenómeno de la esterilización, la