María Jesús Villanueva (Susi Profe), docente, ‘edutuber’ e ‘inesperada’: «El verdadero éxito humano para mí es encontrarte con Dios»

En nuestra vida cotidiana nos cruzamos con todo tipo de personas y conversamos de cualquier tema con hombres y mujeres. No obstante, muchas veces desconocemos si tienen o no tienen fe. En nuestra serie «Inesperados» hemos entrevistado a la que algunos llaman la profesora española más famosa de Internet. María Jesús Villanueva, originaria de Orense y profesora de Educación Primaria en un colegio de Madrid, vive su fe en la parroquia de la Natividad de Nuestra Señora de Mejorada del Campo, un municipio de la Diócesis de Alcalá de Henares. Es esposa, madre de tres, y docente. En 2017 dio el paso de lanzarse a YouTube con una serie de vídeos explicativos. En sus canales de YouTube, TikTok e Instagram @susi.profe publica vídeos dedicados a la enseñanza de Matemáticas, Física, Química, e incluso Lengua y Literatura para Primaria, ESO y Bachillerato. A día de hoy tiene casi 2 millones de suscriptores en YouTube, aunque su número de seguidores en el total de sus redes asciende a más de 2 millones y medio. Susi nos ha hablado sobre el nacimiento de su vocación a la docencia, de cómo reza y por qué le da las gracias a Dios. Además, explica la clave para que los profesores no se desanimen en su trabajo es el cultivo del asombro. Explica cómo los docentes no deben temer a la IA si comprenden que su vocación no es solo nutrir a los alumnos de conocimientos, sino sacar de ellos lo mejor, ayudarles a descubrir para qué están en el Mundo. Ella lo tiene muy claro: si no hubiera cambiado de rumbo y decidido estudiar Magisterio hoy no sería tan feliz. ¿Cómo nace tu vocación a la docencia? Es muy bonito mi camino porque yo de primeras no quería ser profe… o no me daba cuenta de que quería ser profe. Es verdad que he disfrutado siempre mucho de enseñarle a los demás todo lo que aprendía. Incluso yo con 15 años a mis compañeros siempre les enseñaba. Si tenían alguna dificultad me quedaba con ellos en los recreos. Lo típico ¿no? Era la de clase que ayudaba a los demás enseñándoles lo que les costaba. Y además era chulísimo que me decían: “Jo, es que me encanta cómo explicas.” Entonces a mí me gustaba que me dijeran eso. Decía: “Jo qué guay, no sé por qué razón resulta que les ayuda mucho cómo explico.” Ahí empezó a surgir un poco la semilla de esa vocación profesional, pero yo no le hacía mucho caso. Yo lo veía un poco como “tengo un don (que en ese momento no le ponía esa palabra), por lo que sea ayuda.” Con el tiempo me fui dedicando a dar clases particulares, un poco también para ayudarme en los estudios, por lo típico de sacarte tus primeros dinerillos. A la vez terminé Bachillerato. Yo siempre he sido una buena alumna de sacar muy buenas notas, de que me ha gustado mucho aprender. Y el punto fue cuando yo me encontré en Segundo de Bachillerato con que me gustaba todo, pero no sé a qué dedicarme, no sé qué carrera elegir. Termino selectividad y no sabía cuál elegir. Claro, mis orientadores cercanos del cole me iban diciendo: ‘Susi, como eres un perfil así de buenas notas, vete a una carrera que tenga muchas salidas, que sea una carrera top‘. Entonces empecé a estudiar Derecho y ADE. Empecé y como todo, pues buenas notas, disfrutándolo, disfruté mucho todo lo que aprendí, pero no me veía. Era el punto ese de: ‘hay algo que rechina, hay algo en lo que me noto que no encajo.’ Entonces ahí comenzó un momento muy bonito de discernimiento y además en ese momento empecé a tener director espiritual y aparte de apoyarme mucho en mis padres que me conocían, algún profesor que me conocía mucho y muy bien. Fue fundamental ahí la dirección espiritual. Entonces en dirección espiritual, trabajándolo mucho, estuve casi dos años discerniendo, hasta el punto de que hice hasta tercero de carrera, porque no quería tampoco dejarlo sin una opción ¿no? Y seguir cumpliendo un poco, pero viendo a qué me llamaba el Señor y qué bonito fue descubrir que me estaba llamando a la enseñanza pero no lo estaba viendo, claro, o me estaba resistiendo. Porque claro, además visto el panorama de todo lo que trabajamos los profes y que el salario pues no era lo que a lo mejor… Pero ya está, fue romper con eso. Yo llegaba tardísimo a casa, agotada porque tenía Universidad por la mañana, luego mis clases particulares que terminaba a las diez de la noche porque iba casa por casa -yo ahí con mi cochecito- y de repente llegar a casa agotada y decir: “ojo, estoy cansada pero contenta”. Eso era ya también una señal de que ese era mi talento, mi don que no tenía que frenar. Y mira qué bonito y qué pasada porque pude al final dar el salto a estudiar magisterio y darme a tope como profe, y efectivamente es que me apasiona tanto y noto tanto que es mi vocación que menos mal ¿no? Y doy muchas gracias a que el Señor me pusiera en ese momento un director espiritual. Entras en el mundo de la docencia y en 2017 das el salto a YouTube, a la enseñanza online. ¿En qué momento y por qué das ese paso? Pues ese momento fue un momento súper bonito, ahora mirando hacia atrás, porque me coincidió a mí en una época en la que terminé la carrera (yo me casé a mitad de carrera con 23 añitos). Claro, seguía estudiando, yo empezando ahí mi matrimonio, mi casa sencillita… Y a casa era a donde venían mis alumnos de clases particulares. Teníamos el salón preparado, con la pizarra que es la que tengo ahora, que sigue siendo la misma, con la mesa típica extensible y con taburetes. Y eso ya también lo vivía mi marido. Claro, venían alumnos con muchas dificultades, que habían suspendido, que les faltaba motivación, y