La Delegación de Infancia y Juventud impulsa una nueva edición del curso #Despierta en la Diócesis de Alcalá de Henares

La Diócesis de Alcalá de Henares acogió el pasado fin de semana una nueva edición del curso #Despierta, un proyecto promovido por la Subcomisión para la Juventud e Infancia de la Conferencia Episcopal Española, organizado conjuntamente con la Delegación de Infancia y Juventud de la diócesis. En esta ocasión, 20 jóvenes procedentes de diversas parroquias y realidades eclesiales han participado en este encuentro formativo, unidos por un mismo deseo: aprender a anunciar a Jesús en medio de sus ambientes cotidianos y convertirse en auténticos evangelizadores entre los jóvenes de la Diócesis de Alcalá de Henares. Una apuesta decidida por los jóvenes La celebración de este curso en Alcalá responde al camino pastoral que la diócesis viene recorriendo desde hace meses, situando a los jóvenes como una prioridad dentro de la acción evangelizadora diocesana. Fruto de este compromiso, los responsables de las pastorales Juvenil, Universitaria y Vocacional mantienen encuentros periódicos junto al obispo, Mons. D. Antonio Prieto, para reflexionar y trabajar conjuntamente sobre los retos de la evangelización juvenil. El curso #Despierta nace precisamente de este deseo compartido de ofrecer herramientas y espacios que ayuden a los jóvenes a vivir y transmitir la fe con autenticidad. Evangelizar desde la vida Durante el fin de semana, los participantes han podido profundizar en la importancia del Primer Anuncio, descubriendo que evangelizar no consiste únicamente en hablar de Jesús, sino en dejar que Él transforme la propia vida y se haga presente en las relaciones, amistades y ambientes cotidianos. Laura Rucandio, una de las jóvenes participantes, compartía así su experiencia: “El curso #Despierta me ha ayudado a entender que evangelizar no es hablar mucho de Jesús, sino dejar que Él se note en mi vida. Porque evangelizar empieza escuchando, queriendo de verdad y dejando que Jesús entre también en mis ambientes y en mis amigos”. Además de la formación recibida, el encuentro ha estado marcado por un fuerte clima de comunión entre parroquias, el deseo de seguir creciendo en la misión y la ilusión de llevar todo lo vivido a cada rincón de la diócesis. «Damos gracias a Dios por este fin de semana, por cada joven que ha participado y por todos los que hacen posible seguir construyendo una Iglesia joven, viva y misionera», explican desde la Delegación diocesana de Infancia y Juventud.